Liberalismo caucano se juega su lista en Bogotá


Por Periscopio Político
La cita del 8 de noviembre en Popayán, en el Club Campestre, dejó una fotografía política nítida del Directorio Departamental del Partido Liberal que expuso su lista para la Cámara de Representantes y activó el reloj de la decisión nacional. El procedimiento es legitimado por los estatutos internos, el directorio territorial arma la propuesta y la remite a Bogotá. El desenlace, sin embargo, se resuelve cuando la Dirección Nacional inscribe y aprueba.
La propuesta departamental reunió cuatro nombres: César Cristian Gómez Castro, hoy representante y exalcalde de Popayán; Lucy Amparo Guzmán González, exalcaldesa de Santander de Quilichao; Faber Alberto Muñoz Cerón, excongresista; y Nelson Palechor Anacona, médico del oriente del Cauca. Para un eventual ajuste quedó en consideración Urdelis Carabalí Carbonero, exalcalde de Buenos Aires. Durante el encuentro, John Jairo Cárdenas Morán excongresista del Partido de la U también anunció su regreso al liberalismo.
El salón registró presencias que hablan por sí solas. Estuvieron Crisanto Piso Mazahuel, exrepresentante a la Cámara; Carlos Julio Bonilla Soto, exalcalde de Santander de Quilichao y exrepresentante; Jesús Ignacio García Valencia, exgobernador y exsenador; Víctor Libardo Ramírez Fajardo, diputado y dos veces candidato a la Gobernación del Cauca por el liberalismo; Nilson Manuel Gómez Piedrahita, diputado; William Campiño, diputado; Gustavo Mosorongo, concejal liberal de Santander de Quilichao; César Guazá, candidato a la Alcaldía de Caloto, entre otros líderes que conformaron el quórum del Directorio Departamental. Hubo representación de las juventudes liberales y liderazgos municipales del departamento. También se mencionó a Faraón Angola como referente liberal en la región.
La ausencia de Edgar Gómez Castillo, exalcalde de Patía, aspirante con proyección, votos y apoyo influyente concentró comentarios. El directorio departamental manifestó que no lo incorporará en los cuatro renglones propuestos y pidió respeto por el listado enviado. En paralelo, en Bogotá se mueve la posibilidad de su inclusión por decisión de la Dirección Nacional. La cercanía de Gómez con figuras del nivel central, entre ellas César Gaviria y Simón Gaviria, mantiene viva esa opción. Si la Dirección Nacional lo suma, el departamento tendrá que acatar dicha línea.

El punto de fondo no es solo quién entra o sale, sino cómo se decide. El Cauca plantea que el territorio debe ordenar sus cartas con base en reglas internas y trazos de representación regional. La Dirección Nacional evalúa compromisos, competitividad, equilibrios y sumatorias. Esa tensión acompaña cada ciclo de cierre de listas y marca la relación entre lo local y la cúpula. El riesgo es evidente, una definición que ignore la arquitectura territorial puede romper puentes en municipios clave del norte, sur, pacífico, el oriente y la capital.
El mapa que deja la reunión es funcional para la contienda que viene. Gómez Castro suma estructura en Popayán. Guzmán González ancla Quilichao y su entorno. Muñoz Cerón conserva recordación y redes. Palechor agrega presencia en el oriente. Carabalí, si entra, mueve bases en Buenos Aires y el norte del Cauca. Cárdenas Morán reingresa y abre un canal con equipos que no estaban en la mesa. La Dirección Nacional, con César Gaviria al timón, decidirá si consolida esa fórmula o introduce un cambio con el nombre de Gómez Castillo.

Este es el momento para fijar método. Si la lista final refleja un acuerdo claro entre Directorio Departamental y nivel nacional, el liberalismo caucano llegará al tarjetón con una ruta operativa definida por subregiones, mesas de votación y alianzas municipales, los costos políticos aparecerán después del 8 de diciembre, periodo final de inscripción de candidatos para las elecciones al Congreso de la República de Colombia.
El periscopio queda sobre Bogotá. El Cauca habló y puso sus nombres. La Dirección Nacional tiene la última palabra. Lo que se inscriba no solo contará votos; contará la forma en que el partido decide su representación en un departamento que exige orden, respeto por el territorio y resultados medibles.



