‘Lenta’: ¡Qué bueno canta usted!, como Benny Moré
Volvemos con la música. Algo más gratificante y generoso que mis últimas disertaciones políticas y que tanto aburren a los lectores de PROCLAMA.
Benny Moré no tenía estudios de música, pero aún así era capaz de dirigir su banda gigante y de orquestar cualquier tema. El propio Benny lo reconoció cuando dijo «Mira, mi socio, yo de música no se una papa aunque la mayoría de cosas que interpreto tienen letra y música de mi creación. Nunca he estudiado música. Yo lo que tengo es un gran oído. Recuerdo que una vez, preocupado por esta idea, quise ponerme a estudiar música y el maestro González Mánticime dijo que era lo peor que podría hacer».
Cuando el 19 de febrero de 1963 la noticia de su fallecimiento entristeció a “Lenta” pero se hizo el propósito de imitarlo y le quedó grabada para siempre su imagen, con sombrero y saco largo y esa manera de dirigir la orquesta, imitada hasta el cansancio sin resultados válidos, y también su voz, tierna si, de bolero se trataba y recia con el son, la rumba, la guaracha y el mambo.
Pero Bartolomé Maximiliano Moré, mas conocido como Benny Moré no era ni de lejos normal. El ídolo indiscutible de la música cubana, tenía una de las mejores voces de la historia. Tenía un registro vocal tal, que dominaba todos los estilos a la perfección (bolero, son montuno, mambo, cha-cha-cha…) Cada canción que interpretaba era inmejorable.
Como todo artista genuino, la muerte ha sido vía y no término en la admiración popular y tal parece que es transmitida de una generación a otra porque la evocación no se limita a fechas determinadas sino que siempre está latente a la hora de darle su talento creador a la cultura cubana.
“Lenta” a quien aún buscan en el barrio Villa del Sur de Puerto Tejada, para que arme una serenata, siempre escoge en su repertorio la música del cantante cubano lo que nos lleva todavía a sentir el deseo de exclamar ¡Benny que bueno canta usted!
Es que ‘El Bárbaro del Ritmo’ se hizo merecedor de ese calificativo por su gran calidad artística, por su manera especial y única de comunicarse a través de la música e identificarse con su pueblo con sencillez y cariño.
Daniel Lasso, auxiliado por tres tragos y su guitarra, cantando de dolor y perdón, y de amores fugaces, hasta que alguien le pide que no vuelva a cantar esa canción que le hace daño nos asegura que “con Benny, también descubrimos que el bolero es una manera especial de la poesía cuando su interpretación es enriquecida con todos los matices del sentimiento, que los ritmos populares son más alegres con su voz y su banda gigante, como denominaba a su orquesta.”
“Lenta” cantando como Benny Moré, nos convence que continúa siendo la representación del músico popular que supo enriquecer la música cubana con naturalidad, sin alardes y con total entrega, como si el tiempo no alcanzara para mostrarnos su grandeza, de la que posiblemente el propio músico no tuviera ni idea. Tal era su modestia, tal su estilo original y cubanía.





