LAS ÉPOCAS DEL TERROR

POR LICENCIADO Y COLUMNISTA: JAVIER ENRIQUE DORADO MEDINA
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X: @javiergolden_
Me parece increíble personalmente y creo que a muchos de mis amables lectores (as) también, que hoy enero 23 de 2025, apenas iniciado el nuevo año del Señor, en pleno Siglo XXI, el siglo del internet, de la tecnología, de las redes sociales, de la Inteligencia Artificial, de los inventos asombrosos, en fin, con 72 años que a Dios gracias tengo, con una vida tranquila, sosegada, relativamente feliz, todavía siga contando el cuento como lo afirmo con chiste, acompañado con mis amigos los libros que nunca fallan y comentando temas del acaecer colombiano como el tema de la presente columna de opinión, pero es mi deber como periodista y columnista el hacerlo, porque no podemos estar tranquilos sin inmutarnos, ante los sucesos que actualmente están acaeciendo en mi querida Colombia del alma, nuestra bella patria querida y adorada, la patria de nuestros mayores que nos vio nacer , crecer y seguir adelante con nuestro proyecto de vida.
En primer lugar, comienzo desde el principio (como dijo un amigo chistoso), contando mis propias vivencias sobre EL TERROR, las cuales experimente en carne propia en mi bello pueblo natal del alma, mi BOLÍVAR, CAUCA (mi hermoso “REINO PERDIDO” como lo bauticé en uno de mis poemas), cuando tenía 10 años y los bandoleros (que así se llamaban los guerrilleros en esos años), atacaban al pueblo y quien más sufría era mi señora madre Amelia Medina de Dorado (Q. E. P. D), pues era muy nerviosa. Esa sensación, la narré en una de mis crónicas, titulada “VIVIR EN PAZ, VIVIR EN POPAYÁN, MORIR EN POPAYAN” y publicada en el Libro “DE LA REALIDAD Y DE LA UTOPÍA”, de Editorial “POEMIA”, en junio de 2013, junto a 12 escritores colaboradores más. Comparto con ustedes amables lectores (as), mi introducción a dicha crónica: “AMELIA le tenía miedo a los guerrilleros. Cada vez que ellos entraban a Bolívar, Cauca, como lobos en medio de la noche, sufría lo indecible y rogaba a su esposo José Antonio y a sus hijos que se escondieran y se apretujaran en el último cuarto de la casa, para evitar que las balas y las pipetas de gas les alcanzaran y les hicieran daño “.
Vine a continuación la época más aciaga y tenebrosa, la VIOLENCIA, que asoló a Colombia por 52 años, desde 1964 hasta 2016, por parte de las antiguas Farc, que en 5 decenas de años provocó costos humanos, económicos, y sociales en una tragedia humana incalculable con 162.631 desaparecidos, 972.298 muertos, 10.964 víctimas de minas antipersonales, 2.083 guerrilleros muertos en combate y 1.800 soldados heridos. Afortunadamente, esos 52 años de guerra fratricida terminaron en 2016 con el Acuerdo Final de Paz de La Habana (Cuba).
Por último, en aras de la brevedad, comentemos a vuelo de pájaro, los episodios lamentables ya conocidos y producidos por el mismo autor intelectual e investigados por la JEP llamado “FALSOS POSITIVOS”, y ahora “LA ESCOMBRERA”, de la Comuna 13 de Medellín, durante la primera administración del expresidente Álvaro Uribe, cuando organizó la llamada “OPERACIÓN ORIÓN”. No olvidemos el episodio actual y bárbaro de la Violencia en El Catatumbo, Norte de Santander, por las divergencias ente el ELN y las Disidencias de las antiguas Farc.
CITAS PARA PENSAR Y RECORDAR SIEMPRE:
“SI QUIERES HACER LA PAZ, NO HABLES CON TUS AMIGOS; HABLA CON TUS ENEMIGOS”. (MOSHÉ DAYAN).
“SOLAMENTE PUEDES TENER PAZ SI TÚ LA PROPORCIONAS”. (MARIE VON EBNER-ECHENBACH).



