Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Jueves, 1 de octubre de 2026
sábado 1 abril, 2017 a las 8:29 pm

LAS DOS MARÍAS: DE ISAACS Y CAICEDO

las marias
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

El soñador y poeta Luis Carlos Bermeo acudió ayer a la invitación del grupo de mujeres inquietas por la literatura que la poeta Gloria Cepeda Vargas aglutina en Popayán. Había ofrecido una charla sobre el modelo de mujer –muy antagónico – que desde su ángulo personal presentaban estos dos autores vallecaucanos en sus novelas.

Ve uno pasar a su lado innumerables féminas a lo largo de su vida y rara vez se le ocurre descifrar las diferencias profundas que hay. No solo de mujer a mujer sino de cierta época a otra. Bermeo Gamboa, desde su rincón de lector analítico, lo percibió y decidió meterse en las páginas de las novelas María de Jorge Isaacs, aparecida en 1867 y Que viva la música de 1977, distantes por un poco más de un siglo.

Vuelve uno a darse cuenta que el tiempo hace pasar el amor y que el amor hace pasar el tiempo. Y Bermeo, en este caso, quería mostrar cómo, con el paso del tiempo, la manera de concebirse el amor, el erotismo y de vivirlo por la mujer es muy diversa. Estos dos autores han pasado por el cedazo y la lupa de este joven escritor de Yumbo.

En verdad, la visión, los intereses, la psiquis, la educación, los valores sociales, los patrones culturales van cambiando. Con paso sutil y ojo muchas veces miope van ocurriendo rasgos, nuevos conceptos de la sicología, aparecen en medio de la sociedad eventos y movimientos sociales que precipitan en los individuos miradas sobre si mismos que los hacen ver distintos a su generación anterior. Parecen imperceptibles, mas son definitivos y marcados.

Los cambios como que no se observan desde cerca y por quienes los están viviendo. Ha de pasar un tiempo para que alguien lo note, lo observe y lo haga ver. Generalmente son los sociólogos o los antropólogos o los sicólogos los que auscultan en el comportamiento de las personas estos cambios generacionales. Aunque también los escritores con sus relatos, como Goethe, Mutis o Navokov sobre personajes y sus diálogos quienes hacen ver cómo piensa o reacciona el hombre y la mujer frente a aspectos fundamentales de las reacciones íntimas y aquellas que los unen entre sí.

Se evidenció en la charla de Bermeo, periodista y analista, que la sumisión que deja ver Isaacs, la candidez, la sutileza de no permitir que sus sentimientos afloren, contrastan con la soltura de las riendas en la mujer del tiempo de Caicedo. La religión, el freno, la huida de la autoridad paterna saltan a la vista en María. Mientras que el ansia de libertad, de vivir la música y lo que hay detrás, de eludir la autoridad de los padres, era el sello de la María del Carmen que vio ante sus ojos Andrés Caicedo.

Quienes iban oyendo al erudito y locuaz expositor se iban sintiendo retratadas en su fresco pasado con las imágenes de Caicedo que ellas vivieron en su juventud por allá en los 70, 75. Vinieron, entonces, al ruedo las confesiones, los recuerdos, la comprobación de las verdades que había encontrado Luis Carlos con su escalpelo bajo las imágenes de los dos espejos vallecaucanos.

31-03-17                                         9:20 a.m.

 

 

Articulos relacionados

jueves 1 octubre, 2026 a las 7:58 pm

A espaldas del Cristo

jueves 1 octubre, 2026 a las 7:12 pm

Operativos, más ONU y CHINA