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Jueves, 1 de octubre de 2026
jueves 21 enero, 2016 a las 9:44 am

Las causas ocultas que producen el agotamiento de agua en Cali

Río Cali
Jaír Villano
Por Jaír Villano. / @VillanoJair

El racionamiento de agua al que tendrán que verse enfrentados muchos caleños es un flagelo que se esperaba. Desde hartos meses atrás, ambientalistas y organismos de control político han advertido el calvario al que los vallecaucanos se podrían enfrentar, producto del inclemente daño que se le viene causando a la naturaleza.

Los menoscabos ambientales están a la orden del día. Desde actores legales, como la sociedad civil, hasta ilegales, como los mineros de hecho, están contribuyendo en lo que podría denominarse un ecocidio, dado que a la rudeza del clima se suma el daño que dichos cuerpos sociales le producen al entorno natural.

La Personería de Cali divulgó un pertinente informe sobre la situación de los ríos en la ciudad. En este se hacen graves, pero conocidos señalamientos, a propósito de la destrucción de las fuentes hídricas en Los Farallones. Dice la Personería que actividades reguladas por el modelo de desarrollo, como lo son la agricultura extensiva y la ganadería, afectan el ecosistema.

Lo cual, dicho sea de paso, no es increíble, la FAO ha establecido que el sector ganadero produce más gases de efecto invernadero que el sector transporte, esta actividad es una de las principales causas de la degradación del suelo y de los recursos hídricos. Aunque parezca cínico, las zonas donde más se consume agua son en las rurales; por supuesto, que no son los campesinos quienes la utilizan, sino los proyectos agrícolas altamente extensivos.

Río Cali
Foto: ElPaís.com.co

Pero volviendo a la tristísima situación de los ríos en Cali, es conocido que de los cuatro ríos que abastecen a Emcali (que cubre el 76 % del acueducto en la ciudad), tres detentan malos y regulares índices de calidad y contaminación (ICA/ ICO). Solo el río Pance hace la excepción, pero no es alentador, pues sus índices son apenas regulares.

Dicha medición se hizo antes de que se implementara el racionamiento, de modo tal que la circunstancia podría estar aún más desfavorable.

Las causas del actual panorama son más amplias y complejas de lo que parecen, amén de lo dicho hasta ahora, hay que agregar un debate que no se ha hecho, y es que el modelo urbanístico de las clases más altas ha estado en desmedro de ecosistemas lábiles. Cito solo las clases de alcurnia, porque de lo que sí se habla es de lo lacerante que es para la ciudad la invasión por parte de los más necesitados en las laderas.

La discusión sobre el desorden territorial como causa de los agravios actuales no es conveniente para los acomodados, pero en cambio sí se resalta que los sectores más populares son los que, en muchos casos, más contaminan. (Véase: http://www.elpais.com.co/elpais/cali/noticias/crisis-por-agua-cascada-problemas ).

Se hace hincapié en el aumento de los socavones en las minas ilegales acentuadas en Los Farallones. Se reproducen imágenes que demuestran la exigua conciencia medio-ambiental por parte de la población. Se hace el llamado a pensar como ciudadanos responsables con su entorno, y eso está muy bien, pero lo que no se dice es que detrás de todo hay un problema que resuma la situación del país. Esto es, que el modelo en que los dirigentes conciben el desarrollo está pasando su cuenta de cobro.

Con todo, no es por culpa de la naturaleza que muchos caleños dejarán de tener agua entre las 10 de la noche y las primeras horas de la madrugada, es debido a que hay un paradigma de ciudad que está abatiendo nuestro hábitat.

PD: El estudio de la Personería Municipal se divulgó en octubre de 2015.