Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Domingo:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Sábado, 3 de octubre de 2026
sábado 14 abril, 2012 a las 1:13 pm

La “Obamanía” del Puerto

Por: Luis Barrera

Con la presencia de Barack Obama en la VI Cumbre de las Américas en Cartagena nuevamente se despertó la “Obamanía” en Puerto Tejada, pues no era para menos, el presidente de Estados Unidos es la personalidad más poderosa del mundo.

En esta población nortecaucana sus gentes y dirigentes han comenzado a entender que el pueblo no es verdaderamente libre mientras que la libertad no esté arraigada en sus costumbres e identificada con ellas.

El indudable atractivo de Barack Obama, que le vuelve un personaje de asombrosa popularidad, estriba en una bien lograda aunque improbable combinación de factores: su exótico origen (padre africano negro, madre blanca anglosajona); el concienzudo camino de aprendizaje e introspección espiritual, a todas luces muy bien conducido por él mismo, que le han permitido apuntalar un mesiánico sentido de destino expresado en su vigorosa autoconfianza y autocontrol.

Lo que se suma en la notable habilidad comunicativa – su inusual franqueza y apertura que le permiten despertar afecto, y en el gran acierto de eludir los riesgos de incurrir en la amargura e ira frecuentemente auto-destructiva, tan propia de aquellos que definen su identidad a partir de pertenecer a grupos oprimidos.

El primer presidente de ascendencia negra que llega a la Casa Blanca no es cualquier dirigente de admirar en una población como en Puerto Tejada que ha entendido en su calado más profundo que el pueblo es un ser superior al individuo, es el espíritu de la ciudad en crisis, pero con mucha esperanza.

Por más progresista que nos parezca, Obama ha llegado a la cúspide del poder de algo que para gran parte de humanidad es percibido como un imperio, decadente y debilitado en la coyuntura actual, pero a final de cuentas un imperio en sí.

Obama va a estar por estos días en Cartagena, cuna de la resistencia esclavista de los negros traídos del África, pero algunos parecen estar poseídos por Obama desde hace mucho tiempo.

El arrobo, el llanto, la emoción incontinente en todos los cartageneros y de muchos Portejadeños desde la distancia, se arremolinan en torno al gran momento mediático y político: un negro sobre blanco impecable, Obama el inquilino de la Casa Blanca.

Su esfuerzo y generosidad de ilustre visitante al pernoctar tres días en la heroica Cartagena de Indias y su arrollador magnetismo me parece tan seductor como increíble para una ciudad de marcada tendencia racista y discriminadora.

Un problema radica en que mucha gente sin pensar realmente endiosa a ciertos líderes, creyendo que serán la solución a todos sus problemas, cosa que obviamente no sucederá, y como dice un latir popular la decepción será mayor, pero otro aspecto que es realmente importante, es que comparando a Obama con otros de sus antecesores, se podría decir que es un paso adelante, no perfecto, ni solucionador de todas las relaciones con nuestro país, pero una actitud, al dialogo, al conocimiento y al respeto de los derechos humanos la cual demuestra un poco de sensatez en Obama puede ser un cambio necesario para un país que posee tanta influencia y poder y ha demostrado últimamente el daño que le puede hacer al mundo si es guiado con odio.

La proyección de una personalidad equilibrada, sobria e inteligente y el apoyo de un aparato propagandístico soberbio, lo transformaron en un ícono casi a la altura de lo que representaron Juan Pablo II o Lady Di, aunque con la particularidad sorprendente de que aún no hizo mucho en su corta carrera, que sólo ganó procesos electorales, y a que le restan en su ascenso podría seguir siendo presidente en su casi segura reelección.

Foto El Liberal
Obama ha sido durante su ejercicio un presidente de palabras, promesas y fotografías, de muchas fotografías. Algo coherente con la imagen de quien es más un producto mediático fabricado por una impecable agencia de publicidad que uno de orden político.

La potencia y atracción que genera la imagen de Obama en el mundo no es por lo que hizo o creó, sino por la expectativa de lo que hará. En el exterior, su permanencia en la presidencia despierta la esperanza de que Estados Unidos reformará su liderazgo, borrando estos años en que se tejieron dos guerras y una crisis financiera con devastador efecto dominó. En lo interno, la expectación es restablecer el crédito, crear empleos, evitar que la recesión sea profunda y fortalecer la seguridad ante el terrorismo.

No se puede negar la inteligencia de Obama y la de su equipo para crear su aureola. En Puerto Tejada ha encontrado afecto y admiración aunque ni siquiera se haya enterado en donde está ubicado este rincón Afrocolombiano.

Obama lleva un lastre muy pesado, porque más allá de la realidad que tiene que enfrentar, su imagen se ha sobredimensionado casi hasta una idolatría mesiánica e irreal. Como cualquier producto del marketing, el éxito y la lealtad a la marca dependerán de cómo podrá satisfacer las expectativas creadas. Y es por eso quizá que los negros de Puerto Tejada hoy entienden que las promesas son olvidadas por los gobernantes y dirigentes, nunca por el pueblo.

Leer más…

Articulos relacionados

sábado 3 octubre, 2026 a las 1:22 pm

220 jóvenes de Timbío recibirán apoyo cafetero

sábado 3 octubre, 2026 a las 12:59 pm

I.E. Leopoldo Pizarro de Miranda es campeona departamental

sábado 3 octubre, 2026 a las 12:19 pm

López de Micay conecta campo, juventud y tradición