LA NAVIDAD NO ES UNA FECHA, ES UN MUNDO NIÑO
grupos.emagister.com/…/1009-87535
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
Desde los cinco años ha entrado en mi ser el espíritu del fenómeno de la Navidad. La mirada materna cambia y se vuelve más cercana, el papá deviene más casero y se vuelven frecuentes las visitas de amigos y familiares. Aparecen en el menú –como un encanto- el arequipe, los buñuelos, el celofán rojo para los regalos y… los villancicos.
La Navidad se reproduce cada año y sus sonidos, sus colores y sus símbolos invaden el ambiente familiar, comercial y el de los medios. Las mamás empiezan su frenesí de compras para vestir el pesebre, adornar la sala con estrellitas, corderitos blancos y bombillitas de mentiras. Cuelgan zapatos de paño lenci o coronas de bienvenida en las puertas y los papás enmarcan la fachada con carreteles de hilos parpadeantes en la noche. Sin dudar un instante, el comienzo de noviembre nos trae la música de A la nanita, na, na, nanita, ea, de Los pastores de Belén, vienen a adorar al niño…, los jingles de la radio y los nuevos matachines con tambores empiezan a proclamar la nochebuena por calles y plazuelas. La tradición se conserva, aunque el mundo se vuelva cada vez más laico.
Imposible no detener el paso en el callejón vestido de luces centelleantes en el bulevar más pueblerino. Imposible no dejarse contagiar del palpitar común y de la palmadita de la música en la arteria algo gastada. Por más que sea uno insensible, descreído, diabético, envejecido y duro, no puede resistirse a entrar a esa región ficticia pero del sentimiento que es la Navidad. ¿Quién no prueba el caramelo, la torta de pastores, los buñuelos, el manjarblanco, el vino o las galletas que nos llegan en anchetas? ¿Quién no espera que junto al árbol relleno de bolas y monigotes rojos la noche del 25 estén los regalos de todo un año que le tienen sus familiares y los amigos?
La Navidad no es una persona afable y con barba blanca que nos ataja cada diciembre con su Jo, jo, jo. Ni es la misa de gallo la noche del 25 en la iglesia de colores. La Navidad es un motivo, es un pretexto, es un alto en el recorrido de los días del año para sellar la boca a los insultos y las críticas y abrir en el corazón un espacio para la sonrisa y los perdones. Es un halo de espíritu que sopla cuando cada año muere. Es el rescoldo de esperanza sobre las vivencias que dejamos atrás, así sean éxitos o también, desgracias.
La vida es un cúmulo de experiencias, de quejidos, de sensaciones, de carcajadas, de miedos y de satisfacciones. Es una mezcla afortunada de almizcles amargos y perfumes deliciosos. No es un tablero de ajedrez en donde casi siempre nos dan mate. Es un juego de niños, como la rayuela, donde uno salta y casi siempre alcanza el pie a tocar el cielo. Esta fecha que se nos atraviesa llena de luces, dulces y villancicos es un cielo, es una parada de premio y toda indica descanso, abrazos y apretón de manos.
Sí, la Navidad no es una fecha impuesta por el comercio o por las iglesias. Es un patrimonio de la cultura universal que invita a la cordialidad y a sacar a flote nuestra nuda humanidad.
05-12-10 – 11:20 a.m.
Leer más…





