LA MUERTE DE LOS PELÍCANOS


A Henry Posada,
un pelícano del amanecer.
Los encontré sin vuelo
Rotas ramas caídas en la cima
Del cementerio del mundo.
Tristes niños
Asesinados
Barbados barcos de musgo y lianas
En mi sueño
Cargado de abismos.
Fugadas promesas del vuelo
De un cielo para siempre.
Sin ellos la tarde
No podrá dirigir su proa
De mascaron extraviado.
Banderas voladoras en el vacio del mundo.
Alegría de Pío. Julio 17 2014/ 4:00 A.M



