Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026
martes 17 abril, 2012 a las 7:12 pm


LA CONTRALORA HA DADO EN EL BLANCO

Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

Colombiano

Muchos dardos le han enviado los enemigos a la Contralora General de la República, Sandra Morelli Rico. Le han llovido teas encendidas como en las películas del rey Arturo, Guillermo Tell, Los tres mosqueteros o Robin Hood. El Consejo de la Judicatura, que ella conoce muy bien, y la acuciosa Comisión de Acusación – que de acusación no tiene sino el nombre – le han querido mover la butaca. Y le lloverán tutelas a ver en qué juzgado caen.

Ella, con cota de hierro y con carita de niña yo no fui, devolvió los expedientes que tenía sobre la mesa de su Despacho, muy orondos y majos, a la fiel custodia de la conocida Comisión de absolución.

Pero, la Sala de Consulta del Consejo de Estado nos ha dado la sorpresa de devolver la función fiscal de los intocables aforados a la Contralora. Ya alguienes la habían amenazado de demandarla por “usurpación de funciones que no le competían”. Vuelve así el agua del río Magdalena, como en el caso de El Quimbo, a su cauce, después de la intentona de canalizarlo por un túnel obscuro. Ante nadie se quitará el sombrero y pondrá la manzana podrida encima de cada cabeza para abortar los engendros.

Sandra Morelli ha demostrado desde estudiante en el Externado y en la Sorbona, que el tesón, la mano firme y la cabeza fría hacen de la condición de mujer un arma poderosa. Pocas semanas bastaron a esta estudiosa abogada, becada, laureada, a esta funcionaria disciplinada, para demostrar que una sola persona tiene el valor y el poder de frenar la corrupción que se ha inoculado en “la vena rota” de la Administración Pública colombiana en todos sus niveles.

No le han temblado las piernas, ni la voz, ni bajado la mirada ante los ataques que le han llegado, arteros, desde varias esquinas de este cuadrilátero con sus ollas podridas. Detrás de ella no hay gato encerrado ni padrino que hable por ella. Ni tampoco tiene debajo cola de lobo viejo. Su hoja de vida tiene varios “summa cum laude” y hasta ahora su tarea merece un 70 sobre 70, que fue su máxima nota.

¿Cuándo había habido un Contralor que se hubiera puesto la malla de la honestidad en su pecho? Siempre se oyó decir que la Contraloría era un fortín político y quien lo dirigía sabía que era un nido de clientelismo. Debía dar cabida en su seno a recomendados que no podrían andar detrás de los pasos de sus padrinos. Para merecer el honor de ser elegido para ese cargo debía jurar tener las manos atadas y los ojos vendados.  

El pueblo, la gente de a pie, no se dio cuenta de dónde salió esta heroína cuando oyó su nombre. Creyó que era otra burócrata al servicio del reino de la prosperidad. Y cuando sonó la canción, decía Carlos Puebla: “llegó la comandante y mandó parar la corrupción, se acabó la diversión”.  

Ojalá tengamos Contralora por largo rato. Colombia y la política necesitan mujeres del temple de las Thatcher, Merkel, Bachelet, Rousseff y un pueblo que las rodee y las defienda de colmillos y leguleyadas. Sabemos que ella no bajará la guardia como experta investigadora.

17-04-12 – 6:16 p.m.

Leer más…

Articulos relacionados

jueves 1 octubre, 2026 a las 7:58 pm

A espaldas del Cristo

jueves 1 octubre, 2026 a las 7:12 pm

Operativos, más ONU y CHINA