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Viernes, 9 de octubre de 2026

James, de Colombia para el Mundo

James-RealMadrid
Luis Enrique Delgado
Por Luis Enrique Delgado 

Periodista Acord-Valle

Había pensado no escribir deportes en este número de Proclama del Cauca, por tratarse de una edición especialísima, dedicada a los treinta años de circulación, pero el hecho significativo de nuestro periódico y la distinción a James Rodríguez otorgada por el mundo entero, con sus debidas proporciones son acontecimientos que se merecen un rincón en el recuerdo.

Es cierto, así hayan pasado varios días del alboroto y la expectativa que causó la vinculación de James Rodríguez al mítico Real Madrid, me pareció que Proclama del Cauca no podía sustraerse a lo que el mundo ha llamado “Jamesmanía”, que es como la máxima adhesión a la admiración de sus ya incontables simpatizantes.

James-RealMadrid
Foto: www.tuteve.tv

James Rodríguez, cucuteño él, es un muchacho de apenas 23 años, cumplidos precisamente un día antes de la clausura del evento que lo consagró y le entregó tan honrosas distinciones que lo catapultaron hasta lo más encumbrado del fútbol mundial.

Ser el número uno del máximo certamen ecuménico del fútbol, distinguirle su espontáneo gol frente a Uruguay como el mejor de la justa y, además, ubicarle en el tercer lugar de ese mismo escalafón esa exquisita definición ante Japón, son reconocimientos difíciles de igualar.

Sin embargo, James, hoy metido en el corazón de todos los colombianos, especialmente de los niños, que quieren ser James todos, no detuvo los elogios sólo en los goles.

Su brillante desempeño como conductor del Seleccionado Colombiano con un fútbol virtuoso, productivo y contagioso, incluyó su nombre en el equipo ideal, compuesto por los mejores once futbolistas que participaron en el Mundial 2014 de Brasil. Y eso, hablando a la colombiana, “ya es la tapa”, la cereza del postre, la cinta al moño, o como usted quiera llamarlo.

Que me perdonen el atrevimiento, pero nadie, incluso con el respeto y el reconocimiento que se merece Gabriel García Márquez (q.e.p.d), ha logrado encumbrar tanto el nombre de Colombia como lo acaba de hacer James Rodríguez Rubio.

La “Jamesmanía”

Jamesmanía
Foto: http://diarioadn.co

Digamos, entonces, que James Rodríguez es un joven futbolista que desde los doce años viene abriéndose camino, cuando en el 2004 ganó el torneo “Pony Fútbol”, considerado el campeonato infantil más importante de Colombia, vistiendo los colores de la “Academia Tolimense”. Allí se le recuerda que marcó un gol olímpico.

Fue cuando el Envigado se hizo a sus servicios, debutando en el Torneo de la “B”, donde alcanzó a jugar cincuenta partidos, de la mano del técnico Jesús “Kico” Barrios. Andaba apenas por los 14 años. Dorlan Pabón, Jairo Palomino y Giovanni Moreno, entre otros, fueron sus compañeros en esos comienzos, que muy pronto lo catapultaron al Banfield de Argentina. Allí, guiado por el recordado ex arquero del América de Cali, Julio César Falcioni, muy pronto se patentó como gran figura, artífice de un título “gaucho”, jugando 49 partidos. Eso fue en el 2009.

De Argentina sabemos que es una enorme plataforma para los futbolistas colombianos y, por supuesto, también lo fue para James, transferido al Porto de Portugal en el 2010, por 14 mil millones de pesos colombianos, aproximadamente.

En el cuadro portugués se juntó con Radamél Falcao García, que había llegado del prestigioso River Plate argentino y coronó tres Ligas nacionales, tres Super Copas, una Copa de Portugal, además de la UEFA Europa League, sumando 32 goles en sus 107 partidos con el conjunto “dragón”. Allí lo más importante que se le valoró fue su entendimiento con Falcao en la cancha y sus numerosas asistencias para gol a su compatriota, a la postre máximo anotador del certamen.

Obviamente, su notable presente atrajo las miradas de grandes clubes europeos, hasta que el A. S. Mónaco lo sumó a sus filas pagando cerca de 125 mil millones de pesos. Se volvió a juntar con Falcao y conformaron una pareja extraordinaria.

En plena grandeza

Su vinculación al Mónaco fue en el 2013, alcanzando a jugar apenas 37 partidos, primero porque inicialmente el técnico no lo quería y luego porque se llegó el Mundial de Brasil y con ello el trampolín de la grandeza.

Cumplido el evento orbital, el Real Madrid, sin duda el club de fútbol más importante y más laureado del mundo, decidió llevarlo a sus filas por una cifra que nadie imaginó: más o menos 200 mil millones de pesos.

Sin embargo, el propio club ibérico ha informado que en menos de 15 días se ha recuperado casi la mitad de la inversión hecha por el jugador colombiano, solo por venta de la camiseta distinguida con el número 10 y el nombre de James.

El exquisito jugador colombiano llega al conjunto “merengue” tras las huellas de Freddy Rincón (1995-96) y Edwin Congo (1999), quienes también vistieron la emblemática camiseta blanca pero, la verdad hay que decirla, sin mucha fortuna en el prestigioso club español.

Dicen que James, quien firmó contrato por seis temporadas, ganará – limpios, como dicen los argentinos – unos 20 mil millones de pesos al año. Mal contados, 1.600 millones de pesos por mes. O lo que es lo mismo, unos 53 millones por día. ¡Eh… Ave María!

James logra todo esto porque además se ha convertido en el tercer fichaje más alto en la historia del Real Madrid, después del galés Gareth Bale (101 millones de euros), y el portugués Cristiano Ronaldo (92 millones). James, vale recordarlo, costó 80 millones.

Todo eso logrado por este muchacho no es gratuito. El fútbol le viene por vena.

James es hijo de Wilson James Rodríguez, integrante de aquella selección juvenil que nos representó en el Campeonato Suramericano de la categoría, jugado en el Paraguay, con la dirección de Luis Alfonso Marroquín, y de donde surgieron, entre otros, René Higuita, Eduardo Niño, Álvaro Núñez, Jairo Ampudia, Pepe Romeiro, John Edison Castaño y John Jairo Tréllez.

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