18 de agosto de 1936: Federico García Lorca es una de las figuras más relevantes de las letras españolas de todos los tiempos. Nació el 5 de junio de 1898. Fue hijo de un hacendado granadino y de la segunda esposa de este, una maestra de escuela. La madre de García Lorca fue la principal inspiración para que el joven mostrase un interés temprano en la literatura. En 1914 se matriculó en la Universidad de Granada para estudiar las carreras de Filosofía y Letras y de Derecho. Desde allí comenzó una activa vida social que lo llevó a encontrarse con las principales figuras intelectuales españolas de ese momento. En la década del 20, la producción literaria de García Lorca gana inmensa popularidad; virtud a esta situación se convirtió en la estrella más brillante de los autores que formaron la Generación del 27. Durante esta época su producción poética se consolidó sirviendo de ejemplo las recopilaciones tituladas Canciones y Primer romancero gitano.
En 1929 partió hacia Nueva York con la intención de aprender inglés. Pese a que el poeta describió esta experiencia como una de las más “útiles” de su vida, terminó por mudarse a Cuba al año siguiente. Con el triunfo de la República en su país natal, García Lorca decidió retornar a España sitio desde el cual empezó una destacada trayectoria en la producción teatral. Fruto del destino y de las redes intelectuales que había logrado en Latinoamérica, su obra de teatro más reconocida Bodas de sangre (1933) fue estrenada el mismo año en España y en Argentina. Como resultado de lo anterior el poeta permaneció en Buenos Aires cerca de seis meses, tiempo en el cual plantó amistad con algunas de las figuras más reconocidas de las letras hispanoamericanas entre ellas Pablo Neruda. Después de esta experiencia, García Lorca retornó a España en pleno contexto previo al estallido de la Guerra Civil.
Mantuvo un ritmo de vida creativa y social que pareció ajeno a la terrible tensión política que se vivió en el país peninsular. Se asume que el autor contó con una confianza excesiva sobre el desarrollo de las confrontaciones, pues sobreestimó los lazos de amistad que tenía entre los dos bandos: republicanos (de izquierda) y nacionalistas (de derecha). La guerra asumió en la violencia unos grados de crueldad insospechada por parte de las dos facciones. Según algunas versiones, varias naciones le ofrecieron a García Lorca la posibilidad de exiliarse y así evitar que cayese en medio de los enfrentamientos. El autor era visto con suma desconfianza por el grueso de los nacionalistas, dirigidos por el futuro dictador Francisco Franco, quienes aparte de vincularlo al bando republicano lo catalogaban de escritor “libertino y degenerado”, acusaciones basadas principalmente en su abierta homosexualidad.
Con el recrudecimiento del conflicto, García Lorca comenzó a refugiarse en los domicilios de distintos amigos. Su confianza en sus conexiones nacionalistas terminó por jugarle un destino fatal. En Granada se refugió en la casa de dos hermanos de este bando, lugar en el cual fue capturado por las tropas franquistas. Se acusó a García Lorca de ser espía de los rusos, partidario de los republicanos y homosexual. Según la versión más aceptada, fue fusilado bajo el abrigo de un olivo a las 4:45 h de la madrugada del 18 de agosto, en el camino que va de Víznar a Alfacar. Su testamento al mundo fue una obra plagada de pasión, simbolismo e increíble viveza.
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Transcripción textual desde: http://www.lacasadelahistoria.com/18-de-agosto-muere-asesinado-el-poeta-granadino-federico-garcia-lorca/


