Las comunidades más necesitadas de Santander de Quilichao también vienen reclamando mayor atención por parte de la Administración Municipal, y vienen haciendo sentir su voz sobre una serie de temas que considera claves para una supervivencia digna, pues son muchas las personas entrevistadas por Proclama del Cauca que claman una adecuada inversión social de los dineros públicos.
Se concluye al escuchar el clamor de los más pobres, que el erario ‘público’ debiera «servir» a la gente, no para gobernar. A propósito, hace poco el papa Francisco dijo en su visita a Suramérica: «El fin de la economía y la política es precisamente el servicio de los hombres, comenzando por los más pobres y débiles, en cualquier lugar se encuentren, incluso en el vientre de su madre».
En Santander de Quilichao, garantizar la dignidad y el bienestar a cada habitante tampoco fue tenido en cuenta, consecuencia de que tampoco se pudo poner el hombre «en el centro de toda acción política y económica». En palabras humildes, así lo certificó la señora Marina Hernández, en esta declaración para este medio de comunicación:
