Empresarios, emprendedores y trabajadores de bares, discotecas, restaurantes y otros establecimientos nocturnos llegaron este viernes a la Alcaldía de Santander de Quilichao para expresar su inconformidad con el toque de queda y la ley seca decretados durante el puente festivo.
Los comerciantes reconocieron la situación que enfrenta el municipio después del terremoto del 10 de agosto y las dificultades de la red hospitalaria regional, pero cuestionaron que las restricciones hayan sido adoptadas sin una concertación previa con quienes dependen económicamente de la actividad nocturna.
“Nos sentimos totalmente afectados por la medida que está tomando la Alcaldía con el toque de queda para este fin de semana”, expresó uno de los representantes del sector durante la concentración frente a la Administración Municipal.
Comerciantes piden ser escuchados
El gremio señaló que detrás de bares, discotecas y restaurantes existen trabajadores y familias cuyos ingresos dependen de la actividad del fin de semana.
Los empresarios también manifestaron que las restricciones suelen recaer sobre los mismos sectores cada vez que el municipio enfrenta situaciones que obligan a tomar medidas de orden público.
“Entendemos realmente la situación que está pasando y todas aquellas circunstancias que conllevan a que se tomen estas medidas. Pero también es necesario que se entienda que este sector es el más afectado cada vez que se toman medidas como ley seca y toque de queda”, señaló uno de los voceros.
Los comerciantes permanecieron en la Alcaldía a la espera de una reunión con el alcalde Luis Eduardo Grijalba Muñoz, con quien buscan discutir alternativas frente al impacto económico de las restricciones.
Piden compensaciones y extensión de horarios
Entre las propuestas planteadas está la posibilidad de establecer mecanismos de compensación o permitir extensiones de horario durante otros días, de manera que los establecimientos puedan recuperar parte de las ventas que dejarán de percibir durante el puente.
Camilo, uno de los comerciantes presentes, pidió que futuras decisiones sean discutidas previamente con el sector.
“Esperamos que nos tengan en cuenta con una extensión de horario, martes, miércoles, jueves o viernes, y poder recuperar el tiempo económicamente”, manifestó.
Otro empresario recordó que los establecimientos tienen compromisos permanentes con empleados, arrendamientos y servicios, por lo que una suspensión de actividades durante los días de mayor movimiento tiene efectos sobre varias familias.
“Tienen que tenernos en cuenta a nosotros porque de nosotros dependen muchas personas. Tenemos empleados y ellos tienen que pagar arriendo, agua y sus obligaciones”, afirmó.
Reconocen la emergencia pero cuestionan la forma
Los representantes del gremio aclararon que su reclamación no desconoce la emergencia ni la necesidad de disminuir accidentes y situaciones que puedan aumentar la presión sobre el sistema de salud.
Su petición se concentra en participar en las decisiones que afectan directamente su actividad económica y establecer canales de comunicación con la Administración Municipal.
Algunos comerciantes también señalaron que establecimientos del sector han participado en campañas de solidaridad y recolección de ayudas para damnificados por el terremoto.
El toque de queda establecido por la Alcaldía restringe la circulación entre las 11:00 p. m. y las 4:00 a. m., mientras la ley seca estará vigente durante el puente festivo. Las autoridades han explicado que las medidas buscan reducir accidentes, riñas y otras emergencias ante las dificultades para remitir pacientes de alta complejidad hacia Cali y Popayán.
El gremio nocturno espera ahora una respuesta de la Alcaldía y la apertura de una mesa de diálogo que permita evaluar alternativas frente al impacto económico de las restricciones.