Gobierno Joven
Esto fue escrito pasadas las elecciones del 26 de octubre de 2007, para concejos, alcaldías, asamblea y gobernación:
“Muchas fueron las candidaturas de jóvenes en las pasadas elecciones del Concejo Municipal de Santander de Quilichao y muchos fueron los jóvenes que afortunadamente lograron una curul dentro de la honorable corporación. Ahora solo esperamos que quienes bajo la bandera de ser una propuesta joven contribuyan al desarrollo de las nuevas políticas de juventud que permitan el desarrollo armónico de nuestro querido municipio.
Ser joven significa ser emprendedor, significa ser irreverente y sobro todo, la condición de joven no debe ser sinónimo de inexperiencia cuando las cosas se hacen con seriedad, sin embargo, quienes por primera vez acuden a las instancias decisorias del municipio no deben olvidar que la voz de la experiencia siempre debe ser escuchada y que de ella simplemente se debe tomar lo mejor.
Muchos son los jóvenes dirigentes que aún tenemos vacíos en el campo cultural, en el campo ambiental, y somos gente sin identidad y sin dolor por lo nuestro. Ahora que el poder está en sus manos, hay que luchar duro por la Tierra de Oro y de los samanes, porque aún hay quienes esperamos que la renovación política muestre, sí no dinero, mucho trabajo y verdadera pasión social…
Y entonces hoy 24 de Junio de 2009 me pregunto: ¿Qué pasó con esta gente, qué pasó con ese cambio?. Ha transcurrido más de un año, casi dos, y seguimos en las mismas. ¿Porqué la mano joven no se nota? ¿Será que acaso pudo más la oscura sombra de las viejas costumbres y aquellos jóvenes por quienes nos la jugamos, precisamente por eso, por ser jóvenes; declinaron y sencillamente se acomodaron al viento que mejor sopló? ¿Será que la política en mi pueblo es tan dura que para hacer algo por la gente o inventarse algo para dar bienestar a la gente desde estas instituciones, es un camino espinado solo lleno de ilusión? ¿Será que nos engañaron y realmente nuestros jóvenes querían solo poder?.
Pues bien, surgen tantas dudas, tantas decepciones pero a la vez Quilichao se levanta y despierta con esperanza, confiando en que aun hay tiempo para satisfacer a esa gente que eligió una propuesta joven, impregnada de anhelos de cambio, trabajo y desarrollo social y que solo quiso que dentro de tanta triquiñuela astuta de la que a veces toma un tinte la dirección política de los pueblos, se aportara un poquito en aspectos como la cultura, el arraigo y la pertenecía, de muchos otros jóvenes que van por ahí caminando sin rumbo como almas perdidas en un limbo ancestral en el que nuestro pueblo nos es indiferente y ese tejido social del que tanto se habla, se va desgarrando hebra por hebra, haciendo de la sociedad de mi Quilichao una cuestión cada día mas dura.



