Fervor en el Norte del Cauca


Miles de fieles se unen a la celebración de la Niña María
Caloto, Cauca — La devoción a la Niña María se siente en el norte del Cauca. Devotos de este y otros departamentos se preparan para una de las festividades religiosas más importantes de la región. La celebración es en honor a la Virgen Niña María, en el municipio de Caloto. La fe se centra en la creencia de que María fue destinada a ser la madre de Jesús.
Una historia de fe y tradición
La historia de la Niña María se remonta a la tradición católica. La natividad de la Santísima Virgen María se celebra el 8 de septiembre. Esta fecha coincide nueve meses después de la Inmaculada Concepción. La creencia sostiene que María fue preservada del pecado original. Su vida fue sin pecado personal. Es un modelo de pureza, inocencia y humildad para los fieles. Su imagen inspira a muchos devotos.
La devoción a la Niña María une a la comunidad
En Caloto, la devoción a la Niña María es especialmente fuerte. Se conmemora con varias actividades religiosas y culturales. La parroquia de San Esteban es el centro de la celebración. Se realizan eucaristías y procesiones. Estas actividades buscan cultivar el fervor y la espiritualidad. El clero caucano ve la celebración como una oportunidad. Los fieles expresan su fe y renuevan su devoción. La trascendencia de esta devoción une a la comunidad. Además, promueve una profunda reflexión espiritual.
La figura de Francisco Gómez Valderrama
Una historia local relata el rescate de la Virgen y una campana. Francisco Gómez Valderrama narra la historia en sus escritos. En el relato, guerreros de Saté intentaron asaltar a Tovar y sus hombres. Finalmente, los españoles rescataron la imagen de la Virgen y la llevaron a Caloto. También recuperaron una campana del fondo de un cañón. El regreso de la campana y la imagen simboliza un nuevo comienzo.
Un símbolo de fe que vuelve a la vida
El Papa Pío IX declaró el dogma de la Inmaculada Concepción en 1854. El dogma afirma que María estuvo libre de pecado toda su vida. Por ello, se cree que tuvo una infancia extraordinaria y pura. Hay manuscritos del siglo II que intentan narrar su infancia. La venerada imagen de la Niña María está en el altar mayor del templo de San Esteban de Caloto. Se cree que la trajeron a Colombia en el siglo XVI. En 1954, fue coronada canónicamente. Oremos por la pacificación de Colombia.
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