miércoles 30 marzo, 2016 a las 10:41 am
Armando Orozco Tovar. Cierto. Cuando se le vio descender del enorme platillo volador, se asemejó a uno de tantos pastores visitantes, frecuentes de las muchas iglesias del territorio norteño. Quién lo creyera. Bajaba plácido de la nave extraterrestre, sonriente con aire vacacional, a pasarla chévere con la familia en la isla otrora refugio turístico de […]
