miércoles 8 abril, 2015 a las 9:17 am
¡Qué frialdad en las ojeras cuando reciclo las palabras de la duda! Perdóname; soy un hombre absurdo, equipado para un mundo que no existe; discúlpame si te pongo a meditar bajo el candil alucinado. Debería volar solo, al Sidéreo no le importan los múltiplos del número. Tienes pie pequeño, pero puedes viajar a través de […]
