ESE Norte 1, pilar de salud en territorios afectados por la violencia.
Por: David Luna.
En el norte del Cauca, donde la violencia y la desigualdad han afectado durante décadas la vida de miles de familias, la Empresa Social del Estado Norte 1 se ha convertido en un actor esencial para garantizar el derecho a la salud. A pesar de las difíciles condiciones de orden público que se viven en los municipios de Suárez y Buenos Aires, esta entidad pública continúa prestando servicios médicos de manera permanente, articulando atención humanitaria con programas de salud preventiva, fortalecimiento hospitalario que combina atención médica de rutina, comisiones humanitarias, inversiones en infraestructura, dotación de equipos, fortalecimiento del personal y gestión para el ordenamiento institucional.
En los últimos meses, la gerencia de Beatriz Bohórquez Salinas enfermera jefe con especializaciones y maestría orientadas al servicio comunitario ha llegado al cargo con la misión de “poner en orden” la entidad, reorganizarla financieramente, mejorar sus indicadores, articular su portafolio de servicios a las realidades de Suárez y Buenos Aires, y acercar la institución a las comunidades vulnerables que han sido afectadas por el conflicto.

La ESE Norte 1 ofrece un portafolio completo que cubre consulta externa medicina general, enfermería, odontología, psicología, nutrición, planificación familiar, urgencias 24 horas en ambos municipios, promoción y prevención (vacunación, salud sexual y reproductiva, control prenatal, crecimiento y desarrollo, salud mental y estilos de vida saludable), laboratorio clínico y apoyo diagnóstico, manejo de enfermedades crónicas (hipertensión, diabetes, EPOC), atención domiciliaria y extramural, atención diferencial para comunidades afrodescendientes, campesinas e indígenas, y comisiones humanitarias para víctimas del conflicto armado. Este portafolio está integrado a la estrategia de la entidad para asegurar que la salud llegue a todos, sin barreras.
Por eso, desde la gerencia, se ha impulsado un programa de modernización institucional, se está mejorando la infraestructura hospitalaria, dotando de nuevos equipos biomédicos y fortaleciendo el talento humano. En Buenos Aires se avanza con la construcción de un nuevo hospital en el corregimiento de Timba, como parte de la apuesta de la región por cerrar brechas de acceso y calidad. En Suárez ya se adelantan estudios técnicos para la reubicación del hospital local y para la adquisición de equipamiento que garantice diagnósticos más oportunos y seguros. Al mismo tiempo, la entidad ha iniciado la captación y capacitación de personal de salud más calificado, con enfoque comunitario y humanizado. Así mismo, en Suárez se acordó con la alcaldía la puesta en funcionamiento de una ‘lancha asistencial’ que permitirá acceder a comunidades dispersas por la geografía.

Este esfuerzo adquiere una gravedad mayor en el contexto del norte del Cauca, donde la violencia, los desplazamientos forzados y las tensiones rurales siguen activas. La ESE Norte 1, bajo el liderazgo de esta enfermera jefe, ha hecho de la salud pública una vía de respuesta frente al conflicto, no solo en la atención médica sino en el acompañamiento psicosocial, la presencia institucional y la garantía de derechos para las víctimas. En ese sentido, las comunidades han hecho un llamado explícito al Ministerio de Salud y Protección Social y al Gobierno Nacional de Colombia para que pongan su mirada en esta región, establezcan inversiones y políticas públicas que consoliden la pacificación, la infraestructura y la calidad de vida de sus habitantes.

Los espacios legislativos desde la Cámara de Representantes de Colombia hasta el Senado de la República de Colombia deben activarse como verdaderos interlocutores efectivos, con liderazgos propositivos con propuestas concretas para que los proyectos de ley, los recursos y las metas institucionales lleguen al territorio. Los congresistas del Cauca están convocados a sumar esfuerzos para que instituciones como la ESE Norte 1 se fortalezcan, alcancen mayor cobertura, mejor dotación, infraestructura moderna y un personal capacitado que responda a estos tiempos.
El reto sigue siendo enorme, garantizar que la atención médica llegue con calidad, dignidad y continuidad a cada vereda, a cada corregimiento, a cada víctima y a cada ciudadano que hoy demanda su derecho a la salud en condiciones de vulnerabilidad. El mensaje que emite la ESE Norte 1 es claro con infraestructura mejorada, equipos adecuados, talento humano fortalecido y una gestión comprometida, se puede avanzar hacia una salud pública que contribuya también a la paz territorial, la equidad y el bienestar colectivo, esta empresa social es de todos, es el pilar de salud en territorios afectados por la violencia y seguirá resistiendo.