ENVEJECER CON DIGNIDAD



De la vejez habló Matusalén y se sobró Cicerón. El primero con una descendencia monumental y el orador más famoso del mundo con su oración. Y cuántas personas que pasan de los 30 ya parecen no viejos sino decrépitos por su modo de hablar. No toleran que los demás vivan. El perro viejo late echado, dice el refrán.
La farándula es la que menos puede criticar a la festiva Cher de los cachumbos negros y su belleza despampanante. La farándula se levanta desde la niñez con sus perfumes, sus usos, su frescura y su jerga. Esta toda una cultura. Desde que nacen ya quieren estar en la pantalla y hacer el show.
– ¿Qué pecado o cosa fea es la vejez?, me he preguntado muchas veces y me lo han echado en cara. Mas no me he arrugado. He contestado con altivez y he seguido mi conducta de pensar que aún mi mente continúa dando vigor a piernas, hígado y palabra. Me siento capaz de valerme por mi mismo, pienso con independencia y siento que Quevedo se burla de mí y de los demás.
Porque sí, hay en todas partes hombres de nariz torcida y larga como una longaniza soachuna. Llega primero su nariz a inspeccionar cómo viven los demás. Y cada uno vive como su humor y olor se lo permitan. Cada uno puede vestirse, peinarse, hacerse la raya o el tatuaje en el pompis o detrás de la oreja. Vivir en mansión o en barril. Lo hicieron Dalí, Diógenes, Midas, Caperucita, Barba Roja, la Bruja del 77 y los Beatles. ¿Quién debe meterse en los pantalones de otro?
La inefable Cher como la reina de Sabá le ha dado oídos sordos a las críticas. Que se ve muy mal con sus pechos casi al aire, que ya está pasada de años, que es indigno dejarse ver así, que está haciendo el ridículo ante los demás viejos porque los está retando, que debe encerrarse en casa y no salir. Todos quieren no tocar ni manosear la torta. Los muy pacatos… ex compañeros que ya la quisieran volver fea.
La envidia es cosa inexplicable en quienes le enseñaron el arte de ser bellas a los 20. Encontraron donde es obvio que la piel esté más tersa y que los cabellos luzcan más brillantes. No conciben que la Diva tenga en su interior el gen – closer to the truth – que la hace sentir orgullosa de si misma hasta entrada en años. Y quieren aplicarle sus propios cánones de belleza y de glamour.
Si alguien se siente viejo que se acomode en el sillón de la pobre viejecita con todo su ajuar y criados y que solo la visite su perrita y su gatito. Pero quien experimenta que la sangre sube y hace fiesta por sus venas, por qué perder esa corriente que lo hace saltar y brincar y correr detrás de la vida y la fiesta?
23-05-17 9:02 a.m.



