El taurófilo payanés Álvaro Grijalba Gómez (foto), protagonizó este domingo una curiosa pugna con su propio hijo, Álvaro José Grijalba Leal, reconocido D.J. y activista anti taurino, con motivo de la corrida de toros que se realizó en Popayán.
Álvaro Grijalba Gómez es el liquidador de la antigua sociedad Plaza de Toros y trabaja para que renazca a la vida jurídica bajo la figura de Fundación para, según él, “volver a darle la importancia y ubicarla en el lugar que se merece dentro del contexto taurino nacional, además de brindarle a los payaneses buenos espectáculos y eventos”.

Mientras Grijalba Gómez publicaba en El Nuevo Liberal una columna elogiosa sobre la tauromaquia, titulada “¡Popayán se viste de luces!”, según la cual “Este domingo Popayán abre las puertas de su hermosa y castiza Plaza de Toros “Francisco Villamil Londoño”, para recibir a los miles de aficionados a la fiesta brava que venidos de todo el país, allí se reunirán para ver una gran corrida con excelente cartel de toros y toreros nacionales, como homenaje a los toreros colombianos luchadores del arte de la tauromaquia”, Grijalba Leal, su hijo, invitaba por las redes sociales a la protesta contra el mismo programa: “Basta del derramamiento de sangre en la ciudad blanca, basta de la diversión a costa de la muerte y humillación de animales inocentes, va a ser una protesta pacífica, pero con un solo objetivo, evitar que se lleve a cabo este «evento”. Domingo 4 de enero, llevar carteles, camisas y objetos que demuestres su inconformidad ante este tipo de actos”.

Mientras Grijalba Gómez decía que “La fiesta brava, la fiesta de los toros, la tauromaquia, el arte de lidiar toros bravos, es sin lugar a duda alguna, una las más tradicionales y antiguas expresiones culturales de los pueblos de habla hispana, que tiene miles de aficionados en todos los pueblos de la patria que en sus tradicionales fiestas patronales y carnavales incluyen las corridas de toros como parte esencial de sus programaciones feriales” y que “… La malquerencia de los mal llamados defensores de los animales, por el espectáculo taurino, no se compadece con el maltrato y la forma inmisericorde a la que son sometidos los animales de todo tipo, bovinos, avícolas, porcinos etc., en los mataderos o desolladeros, en donde los degüellan o matan a diario en forma despiadada, sin control alguno”, su hijo Grijalba Leal comentaba como líder anti taurino que “tuvimos que ver con impotencia como iban entrando los cómplices y espectadores de esta masacre”, mientras que una de sus compañeras decía: “muchos de nosotros fuimos golpeados e insultados por los del ESMAD, cumplimos con hacer presencia y demostrar que los que no tienen voz, no están solos, ahora solo queda recoger la mayor cantidad de firmas que podamos para el referendo anti taurino y luchar por la consulta popular para así evitar que dentro de un tiempo tengamos que convocar una nueva protesta y al contrario de esta, sea una celebración porque logremos un mundo mejor para nuestros animales”.
Lo cierto es que en los alrededores de la plaza de toros (como la llama Grijalba Gómez) o plaza de torturas (como la llama su hijo Grijalba Leal) simultáneo con este enfrentamiento familiar, se presentó otro entre los policías y los anti taurinos y como algunos resultaron golpeados, hablaron de presentar la denuncia ante la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría.


