EN TORNO A LA CRÍTICA DEL PETRONIO

“Cuando el político pretende hacer producción artística reproduciendo su concepto ideológico, se tira el arte, simplemente se producen monos sin identidad cultural. León Trotsky consideraba lo artístico como bello, independientemente de la concepción política de su creador”.
Néstor Raúl Charrupí Jiménez
El Petronio es un disenso cultural y quienes se oponen a su realización y han criticado el evento dejan ver que no conocen ni su dimensión estética ni su dimensión política en el contexto de la diversidad cultural. Los mismos que se habrían opuesto al Woodstock y a Lennon y Los Beatles por su posición pacifista en las calles de Londres, Washington y Los Ángeles reivindicando el rock psicodélico y el movimiento hippie contra la guerra de Vietnam.
La Declaración de la UNESCO sobre la diversidad cultural y la Convención para la protección de la diversidad cultural en un momento histórico en que se pretende imponer una sola cultura, es un testimonio irrefutable del significado del Petronio.
Esa dialéctica de recetario, de fórmulas vacías, de saberes de aparatos, de dogmas religiosos, de posiciones ideológicas procesadas en imperativos políticos, pertenece al marxismo tradicional, que todavía trabaja con las cartillas sagradas de la extinguida Unión Soviética y no con el marxismo crítico. Larga y exitosa vida para el Petronio.




