Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 9 de octubre de 2026
jueves 21 junio, 2012 a las 8:37 am

En el Cauca pareciera que no hay pobres, tan sólo empobrecidos.

Por: Luís Barrera
La pobreza sigue siendo una presencia constante el Cauca y ha tenido consecuencias económicas, políticas, sociales y de seguridad.

De ahí que es necesario superarla con políticas de crecimiento y distribución adecuadas. Pero en este departamento pareciera que no hay pobres, tan sólo empobrecidos.


Y es que la pobreza en esta región comparativamente ha venido en crecimiento y tiene dramáticos coletazos en varias dimensiones. La más inmediata es el perjuicio que ocasiona a miles de caucanos en sus derechos a la educación, salud y cultura.

No significa que menos caucanos hayan tenido poco acceso a niveles educativos, a los servicios de salud, seguridad social y las expresiones culturales, sino que la pobreza se convirtió en un privilegio de no tener que dar.

El Cauca es uno de los departamentos con mayor diversidad, historia y riqueza en Colombia. Esta región ha jugado un papel importante para el país. En Popayán, su capital, nacieron o se educaron muchos actores importantes de la historia gloriosa y patriótica de Colombia y durante varios años fue epicentro económico y político del país.

En la actualidad esta situación ha cambiado y el departamento se mantiene en una situación de rezago pese a las crecientes inversiones del sector privado especialmente en Popayán, la región norte y la innegable pero nunca suficiente presencia del Estado en sus distintas zonas.

Los problemas actuales del Cauca son diversos y muy complejos. Paradójicamente, muchas veces esos problemas se originan en de una de sus principales riquezas, su diversidad. Lo que viene generando violencia, desplazamiento, concentración de tierras, conflictos ambientales por su uso, extrema pobreza y limitantes a la producción, pues quien lo fuera a creer, por la gula opulenta de muy pocos en el Cauca “mientras que unos se mueren de indigestión, otros se mueren de inanición.”

Los departamentos como el Cauca y sus habitantes paupérrimos o los que se encuentran por debajo de la llamada línea de la pobreza, son un espectáculo doloroso de distorsión y desperdicio de capacidades humanas.

La inteligencia, creatividad y emotividad sana se reducen a una lucha por no morir, emociones de miedo, tristeza e ira que los empujan a un desprecio a sí mismo y a los demás.

Por ello los gobiernos, solos y en cooperación, deben encontrar, más allá de la retórica de las declaraciones, patrones de desarrollo económico y de distribución que permitan revertir una historia que, de continuar, agravará problemas políticos, sociales y económicos derivados de la miseria que hoy experimentan gran parte de sus poblaciones.

Y es que aquí en el Cauca según informes del propio ICBF las consecuencias de la pobreza comienzan antes del nacimiento. Las mujeres embarazadas con mala alimentación y en un ambiente psicológico inadecuado no están preparadas biológica y mentalmente para la maternidad; los niños nacen ya desnutridos y frecuentemente sin ser amados.

La falta de hogares, la violencia intrafamiliar, el desempleo aterrador, el conflicto armado, el desplazamiento forzoso, la inseguridad ciudadana entre otros factores, sumados a la marginación conduce a la de-socialización de las personas y a la creación de condiciones propicias para las conductas delictivas, generando de paso un mercado político para la demagogia, en algunas zonas, que revuelto con el narcotráfico y el terrorismo, hacen que la pobreza esté, por lo tanto, entre las causas de problemas de seguridad regional y nacional.

Pero como la pobreza sólo existe en aquel que se siente pobre. El departamento del Cauca pese a seguir registrando serios problemas de pobreza, violencia y estancamiento, sus gobernantes y dirigentes, en especial el bloque  de congresistas piensan de acuerdo a sus declaraciones y posiciones políticas, que deben exigir mucho más al gobierno en materia de inversión social y de infraestructura, para ir saldando la gran deuda con el departamento y sus distintas  regiones.

Eso está bien porque el sólo pensar que pobre no es el que menos tiene, sino el que más necesita, es verdad insoluta cuando la necesidad no incluye lo básico como el alimento, salud, ropa y vivienda así como una adecuada educación.

Estas reacciones son más evidentes en la gente pobre de las poblaciones y del medio rural que ha sido seducido por el estilo urbano; sin embargo, el deterioro psicológico es más intenso en los barrios pobres de las poblaciones caucanas con considerables cascos urbanos, donde la distorsión llega a límites no imaginados.

En ciudades como Popayán, Santander de Quilichao, Puerto Tejada y El Bordo, el alcoholismo, drogadicción, prostitución, delincuencia y conductas destructivas en la población joven se entienden como actos de sobrevivencia o producto del sufrimiento emocional intenso y la conciencia de haber sido olvidados o despreciados por el sistema consumista que los absorbe fácilmente bajo la indiferente mirada cómplice de los gobiernos y la misma sociedad.

En algunos  municipios la educación formal no existe o es de mala calidad, el daño biológico, intelectual y social puede ser importante cerrando con esto el círculo vicioso, pues como adultos estarán también con las limitaciones o distorsiones de sus padres y serán más tarde padres inadecuados.

De otro lado la superstición y misticismo irracional es uno de los síntomas de poco desarrollo de un pueblo, y uno de los factores importantes es la educación de bajo nivel en calidad, producto también del inadecuado direccionamiento de recursos para optimizar la enseñanza y mejorar con esto la cultura que promueve la producción de riqueza, no podemos a veces imaginar cuándo, pero la esperanza de una existencia más racional para las generaciones del futuro caucano en sus conjunto es una de las motivaciones que nos defienden de la angustia que el presente puede despertar, pues todos deseamos en el fondo un mundo más racional y feliz para nuestros hijos, nietos y demás generaciones futuras.

Leer más…

Articulos relacionados