-
Riofrío enfrenta la reconstrucción de 17 veredas golpeadas
-
La tragedia reescribió el plan de gobierno
-
Riofrío busca levantarse sin apagar su turismo
El terremoto obligó a Riofrío, Valle del Cauca, a modificar prioridades, aplazar proyectos y concentrar buena parte de su administración en una tarea que no estaba prevista cuando comenzó el actual gobierno: reconstruir viviendas, escuelas y servicios afectados por la emergencia.
La alcaldesa Viviana Patricia Mena Zapata explicó a Proclama del Pacífico que el municipio tiene 42 veredas y cuatro corregimientos, y que en 17 de esas veredas cerca del 80 % de las viviendas presentan daños graves, colapso total o condiciones que impiden habitarlas. El censo municipal habla de casi 600 viviendas colapsadas, mientras la administración articula acciones con los gobiernos departamental y nacional.
La tragedia también modificó el Plan de Desarrollo

Una de las obras previstas era la remodelación y construcción de la galería municipal de Fenicia. Ahora las prioridades son otras. En ese corregimiento, cuatro escuelas tienen orden de desalojo y requieren intervención, mientras otras zonas rurales también presentan daños que obligan a redirigir recursos y esfuerzos hacia educación, vivienda y atención de la emergencia.
El panorama educativo es uno de los más delicados. La alcaldesa informó que 22 sedes requieren intervención en infraestructura; algunas quedaron totalmente colapsadas y otras necesitan reforzamiento estructural. Riofrío cuenta con cinco instituciones educativas y espera directrices de la Gobernación del Valle para definir cómo garantizar la prestación del servicio mediante presencialidad, alternancia o virtualidad mientras se habilitan espacios seguros.
En salud, la situación ha permitido mantener mayor continuidad. Los puestos ubicados en las cabeceras de los corregimientos registraron daños menores y continuaron prestando atención. En las zonas rurales dispersas, algunos espacios utilizados para jornadas médicas sí resultaron afectados, por lo que la administración prepara alternativas para garantizar el servicio.
La emergencia también dejó una historia de solidaridad
Mena Zapata destacó aportes de empresas como Asocaña, Ingenio Carmelita, Celsia, Electroingeniería y otras organizaciones privadas, además de ciudadanos que viajaron desde diferentes regiones para entregar ayudas directamente a los damnificados. La alcaldesa recordó incluso donaciones llegadas desde Huila y anunció apoyos procedentes de Nariño.
Según la mandataria, actualmente existen alrededor de 1.900 núcleos familiares censados que reúnen aproximadamente 3.400 personas afectadas, mientras el municipio espera definiciones sobre la canalización de las ayudas y el proceso de reconstrucción.
Riofrío también necesita visitantes
La administración enfrenta ahora otro desafío: reconstruir sin paralizar una economía que depende en buena medida del turismo y de la actividad cafetera.
Riofrío conserva sus atractivos, el Parque Mirador de Salónica, las fincas cafeteras y los espacios naturales que reciben visitantes durante los fines de semana. Por eso la alcaldesa hizo un llamado a los viajeros para que continúen visitando el municipio y ayuden, mediante el consumo local, a sostener la economía durante la recuperación.
Mena Zapata, primera mujer en ocupar la Alcaldía de Riofrío en más de un siglo de historia municipal, asegura que la emergencia no borra los proyectos que venían ejecutándose. Antes del terremoto, la administración reportaba nuevas obras, mejoramiento educativo y un proyecto por Obras por Impuestos cercano a los $32.600 millones. También señala que el municipio alcanzó el segundo lugar nacional en eficacia administrativa y el primero en el Valle del Cauca.
Pero desde agosto el orden de prioridades cambió
La alcaldesa lo resume desde una realidad imposible de esconder: primero habrá que reconstruir hogares, recuperar escuelas y atender a las familias que perdieron buena parte de lo que tenían.
Riofrío sigue abierto. Ahora necesita, además de visitantes, tiempo, recursos y muchas manos para levantarse.
Este es el diálogo sostenido con la alcaldesa municipal Viviana Mena: