EL RESTAURANTE
Marco Antonio Valencia Calle
En el parque Caldas, la carta para el almuerzo depende del día y del lugar. Hoy por ejemplo, frente a la Catedral se ofrece caldito de cola, arroz atollado, arroz con pollo y pollo asado. Frente a la Cámara de Comercio solamente plato de fritanga con arepa de pobre. Y frente a la Alcaldía, hay tamal con arroz (a lo pastuso), o con pan (a lo patojo); y claro, también hay una variada oferta de empanadas. Por estos días leí en El Tiempo que en Colombia hay 254 tipos de empanadas, pero aquí, hoy solo se pueden catar unas cinco o seis. Me decido por las empanadas y una rica variedad de ajíes. Comienzo con tres empanaditas de pipián con salsa de maní; luego me empaco dos empanaditas de papa amarilla, con ají de piña; me atrevo a probar dos montañeras hechas de Promasa blanca, guiso casero y ají de cilantro; y decido no probar las empanadas pastusas de añejo rellenas de cuajada para poder meterle diente a senda arepa de huevo, o arepa costeña.
Aunque en el parque uno puede conseguir desde chocolate, aromática, gaseosa o leche de cabra si quisiera, me decido por un tinto sin azúcar.
De repente aparece “Pajarito” mirándome con ojos de “yo también quiero”; entonces, con esta nobleza que me honra, le gasto una arepa de huevo. “Gracias maestro”, me dice. Le contesto que la palabra maestro es para los profesores de primaria y para los oficiales de obra, que me respete, que me diga “doctor”. Pajarito se sonroja, se ofende, trata de decirme que es por cariño. Que él ve en mí a una persona culta y que soy “maestro” por mi fama de pintor que ya corre por ahí. Le repito que me diga “doctor” y nada más.
-“Bueno, doptor maestro”-, me dice.
Y añade. “A mí me parecía que “doptor” era cualquier hachepé…, pero ahora que lo conozco, cualquier hachepé como usted puede ser doptor, pero todavía le falta nobleza para ser “maestro”. Y se va zangoloteándose como mujer herida, con su arepa de huevo en la mano y la cara estirada, sin escucharme decir “patojo hijuemama, ¿querés tintico o limonadita de mango?”



