Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026
lunes 20 mayo, 2019 a las 2:00 pm

El regreso de las Cruzadas y la Inquisición

El-regreso-de-las-Cruzadas-y-la-inquisición
El regreso de las Cruzadas y la inquisición
El regreso de las Cruzadas y la inquisición

El regreso de las Cruzadas y la inquisición

La historia se muerde la cola. No es un carro marchando lineal, ni el devenir de la humanidad, inflexiblemente va de lo inferior a lo superior, o del “salvajismo a la civilización”, como nos enseñaron desde la escuela primaria.

Tal como vamos, con dementes como los que rodean a los ‘nerones’ de Trump y Putin, los escasos sobrevivientes, si es que quedan, podrían subsistir de la recolección de frutos, la caza con arco y flecha, la pesca y dirimir sus diferencias a piedra, flecha, lanza y garrote, como lo auguraba Einstein que sucedería después de la III Guerra Mundial.

Las épocas de “bárbaras naciones” no sólo son las del pasado, ni las invasiones de Genghis Khan y Atila y sus Hunos a Europa, o los saqueos de las Cruzadas católicas a “Tierra Santa”, con el pretexto de rescatar las reliquias sagradas, o la Conquista española y portuguesa a América justificada en querer convertir a los idólatras a la “religión verdadera”.

También son las más recientes y destructivas sufridas en el siglo XX durante las dos Guerras Mundiales entre las potencias por repartirse los recursos naturales y mercados del mundo, justificadas en ideologías totalitarias, como el Fascismo encarnado en la Italia de Mussolini y en el ‘Nacional Socialismo” de los campos de concentración de la Alemania de Hitler, o el Comunismo estalinista con sus  campos de ‘Gulags’ para disidentes en el congelador de Siberia; mientras en el medio, la socialdemocracia europea, trataba de mantener el equilibrio socioeconómico y político y de “libertades democráticas” y redistribución de las riquezas y servicios, integrando lo mejor del socialismo y del capitalismo, en ambiente de paz mediada por elecciones que pretendían hacer transparentes.

En el período conocido como la “Guerra fría”, desatada entre las potencias triunfadoras de la II Guerra Mundial,  además de la acelerada carrera armamentista luchando por controlar países, continentes, cielos y mares -con poderosos arsenales de armas nucleares capaces de arrasar varias veces el planeta-, entre las dos potencias y sistemas que luchaban por dominar el mundo, a todos los niveles de la vida cotidiana, educación, ciencia, tecnología, cultura, deporte, medios de comunicación, diplomacia, etc., se desarrolló una verdadera guerra política, económica, militar e ideológica, liderada por los Estados Unidos encabezando a los países de “occidente” o antiguos “aliados” de la II Guerra Mundial integrados militarmente en la OTAN, y los de “Cortina de Hierro” liderados por Rusia como cabeza de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS.

Además de, abiertamente o a la sombra, apoyar con dineros y armas a uno u otro bando que en países de África, Asia y América luchaban por implantar el ‘socialismo’ o mantener la ‘democracia’, escenarios como las Olimpiadas, la carrera por conquistar el espacio, la cultura, además de campos de batalla, como Vietnam, Angola, Líbano y Medio oriente, Centroamérica, etc., fueron testigos de la rivalidad entre los dos sistemas encabezados por los Estados Unidos  versus URSS, con algún apoyo chino, queriendo demostrar superioridad a todos los niveles.

Para desarmar la justificación socioeconómica, de que el socialismo garantizaba una repartición más equitativa de las riquezas, los trabajadores y clases medias de los países capitalistas afiliadas a partidos de tendencia socialista o socialdemócrata, fueron beneficiados por el “Estado de Bienestar”, que además de salarios buenos les aseguraba salud, educación y pensiones, entre otras gabelas, las que presionados por los sindicatos, cedieron sus ávidos patrones.

Con la caída del muro de Berlín y el desmoronamiento de la URSS y del mundo bipolar, los Estados Unidos quedaron como potencia hegemónica, con vía libre para implantar a su antojo el neoliberismo financiero y especulativo que habían inaugurado Reagan y la Thatcher.

La privatización de todas las empresas y servicios prestados por el Estado fue la religión oficial y hasta la salud, la educación y las pensiones, fueron bocado de cardenal, para los voraces amos del capital financiero internacional que reinan en el planeta disfrutando de la maximización de las ganancias multiplicadas con las exenciones tributarias, bajos salarios sin prestaciones sociales, y patente de corso para deforestar selvas e implantar el fracking que les brindan gobiernos como el de Trump, Bolsonaro y Duque que se han unido y están integrando acciones, como lo evidencian en su política intervencionista en Venezuela; el control sobre los contenidos educativos y la revisión de la historia desde el punto de vista de la ultraderecha; el boicoteo al proceso de paz con las FARC; el cierre a las negociaciones con el ELN; la política represiva antidrogas (pero afuera de los Estados Unidos); las presiones a congresistas y empresarios en Colombia y el asesinato y persecución selectiva a líderes sociales, reviviendo disimuladamente a los grupos paramilitares, que en el 2002, junto a los parapolíticos apuntalaron el ascenso de Uribe a la ‘presidencia eterna’ de Locombia.

Sin duda que con el resurgimiento de la ultraderecha en Europa y América, sufrimos el embate de la Contra-Reforma y la Nueva Inquisición y con la guerra comercial desatada entre China y USA, más el resurgimiento de Rusia y las presiones de las potencias resucitadas y emergentes pujando por construir un nuevo orden económico y político mundial, la humanidad consumista, convertida en voraz plaga depredadora de los recursos naturales, y gobernada por ególatras dementes y miopes, como Trump y Putin, baila en la cuerda floja de su autodestrucción y con Venezuela estamos con un polvorín al lado.

Al mal tiempo buena cara.

**************************************

Otras publicaciones de este autor en: CLICK AQUÍ

Articulos relacionados