El propósito de Dios en tú vida

El propósito de Dios en tú vida

Dios nos han dado muchos talentos,
habilidades y destrezas, porque sus
propósitos son perfectos.
En nuestro manual de vida, Las Sagradas
Escrituras nos dice que el Señor mantiene
firmes propósitos y que nunca se frustran.
Solo debemos confiar en Él y trabajar en
ellos.
A menudo, nuestros planes no coinciden con
los de Dios. Sin embargo, Debemos
reconocer que sus planes son más altos y
confiar en su voluntad para nuestras vidas.
Nuestros proyectos pueden ser buenos, pero
los de Dios son excelentes, y sus propósitos
jamás serán frustrados.
Cuando las cosas no salen como esperamos,
no debemos desanimarnos, Dios está con
nosotros. Pongamos nuestros sueños en sus
manos, porque Él hará grandes cosas en
nuestra vida.
Los planes de Dios a menudo van de la mano
con dificultades, pero Él nos sostiene y forma
nuestro carácter a través de ellas. En los
momentos más duros, es cuando más nos
acercamos a Dios y nuestra oración se
fortalece.
Por eso, nuestros planes deben estar
alineados con su dirección, sin desesperar,
porque todo “tiene su tiempo y todo lo que
está debajo del sol tiene su hora”.
Las pruebas nos enseñan a depender de Dios
y nos convierte en testimonio de su amor.
Debemos reconocer su mano poderosa, que
nunca nos deja desamparados y siempre nos
lleva a puerto seguro.
Todo está bajo control en sus manos. En
medio de tu dolor y la incertidumbre, Él nos
sostiene.
Los propósitos de Dios s nos moldean. A
veces nos lleva por procesos que nos
enseñan gratitud y humildad, despojándonos
del materialismo. Sus planes no solo nos
bendicen a nosotros, sino que también son
para bendecir a otros
Que nuestro testimonio inspire a otros a
confiar en Dios y a seguir su propósito.
Nuestros planes pueden fallar, pero los de
Dios nunca se frustran, porque van más allá
de nuestra visión.
Él nos guía, aunque implique renunciar. Si
nos dejamos dirigir, nos mostrará un nuevo
camino. Solo debemos confiar, porque “toda
obra para bien de los que aman a Dios”.
Bendiciones.
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