El Petronio emprende su camino hacia los 30 años

Antes de que los tambores suenen en Cali, suenan en Puerto Tejada. Antes de que el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez celebre su edición número 30 en el escenario que lo ha consagrado como el mayor evento de músicas afrocolombianas del país, recorre los territorios donde esas músicas nacen, viven y se transmiten de generación en generación. Ese recorrido comenzó este fin de semana.
Este sábado 11 y domingo 12 de abril, Puerto Tejada, Cauca, abrió las jornadas de las zonales clasificatorias, el proceso mediante el cual 139 agrupaciones inscritas presentan sus propuestas ante el jurado en los lugares donde la tradición tiene raíces. La Secretaría de Cultura de Cali, organizadora del festival, trazó un itinerario que atraviesa ocho territorios de Colombia y Ecuador antes de cerrar en Cali en junio, con paradas en Buenaventura el 18 de abril, Tumaco el 25, Guapi el 2 de mayo, Bogotá el 10, Quibdó el 16, Esmeraldas —Ecuador— el 6 de junio, y la capital del Valle los días 12 y 13 de ese mismo mes.

Las zonales son el momento en que el Petronio regresa a las comunidades que lo alimentan, escucha lo que los territorios tienen para decir y decide quiénes serán los nuevos embajadores de las músicas del Pacífico ante el país y el mundo. Así lo precisó Leydi Higidio, secretaria de Cultura de Cali: las zonales son el eje donde nace el encuentro con los territorios, donde se reconocen los procesos culturales y donde emergen las voces que llevarán la tradición hacia adelante.
Cada jornada combina la evaluación musical con espacios de encuentro entre sabedoras, portadores de tradición y maestros culturales, en un ejercicio de memoria viva que distingue al Petronio de cualquier competencia musical convencional. El festival documenta un patrimonio, registra sus transformaciones y fortalece los lazos entre las comunidades que lo sostienen.
En paralelo al inicio de las zonales, el festival dio a conocer los resultados de la convocatoria del Petronito, su programa de semilleros enfocado en la formación musical de niñas, niños y jóvenes del Pacífico. El Petronito garantiza que la transmisión de saberes no dependa únicamente de la memoria de los mayores sino de la voluntad activa de las nuevas generaciones de apropiarse de su herencia cultural. Esa apuesta por la continuidad es, en el largo plazo, la más estratégica de todas las que el festival sostiene.

La edición número 30 añade una dimensión inédita al evento: la organización de la Cumbre Global de Afrodiasporidad, un espacio internacional que reunirá en Cali a líderes, artistas y académicos de comunidades afro de distintas regiones del mundo, con el propósito de fortalecer el diálogo cultural, académico y económico entre África, el Caribe y las Américas. Con ese paso, el Petronio confirma su tránsito desde festival local hacia plataforma de proyección global de las culturas afrodiaspóricas, sin perder el anclaje en las comunidades del litoral que le dieron sentido desde el principio.
Treinta ediciones de un festival que comenzó como una celebración de barrio en Cali y se convirtió en el principal escenario de salvaguarda y proyección de las músicas afrocolombianas del país representan una historia de persistencia cultural que merece ser leída en toda su profundidad. Puerto Tejada abrió este fin de semana esa historia de un capítulo más. El Pacífico, como siempre, empieza desde adentro.
En contexto: https://proclamadelpacifico.com/?s=Petronio+%C3%81lvarez



