La violencia volvió a estremecer al norte del Cauca en menos de 48 horas, con una serie de hostigamientos y ataques que mantienen en alerta a la población y a las autoridades militares.
El martes 11 de noviembre se registraron combates entre el Ejército Nacional y disidencias de las FARC en la zona rural del municipio de Suárez. Los enfrentamientos, concentrados en el sector de El Amparo, provocaron temor entre las comunidades cercanas. Fuentes oficiales confirmaron que unidades de apoyo aéreo fueron desplegadas para contener el ataque y reforzar la seguridad en el área.

Al día de hoy 12 de noviembre, el conflicto se extendió a otros municipios del norte del departamento. En Caloto, la madrugada de este miercoles estuvo marcada por fuertes detonaciones que rompieron la tranquilidad del casco urbano. Según información preliminar, al menos cinco cilindros explosivos fueron dejados en diferentes calles, provocando pánico y el confinamiento de la población. Las autoridades locales ordenaron la suspensión de actividades escolares y comerciales, mientras los equipos antiexplosivos realizaban las inspecciones correspondientes.

Minutos más tarde, el municipio de Padilla también fue escenario de un hostigamiento armado. Hombres vestidos de civil y fuertemente armados atacaron la estación de Policía desde el parque principal y establecimientos cercanos. Los disparos se prolongaron durante varios minutos, en medio del pánico de los habitantes, que buscaron resguardo en sus viviendas.

De forma paralela, en Corinto fue hallado un cilindro presuntamente cargado con explosivos cerca del cementerio local, lo que obligó a la intervención inmediata de las autoridades para asegurar el sector.

Los hechos ocurridos en Suárez, Caloto, Padilla y Corinto en menos de dos días confirman una nueva escalada de violencia en el norte del Cauca, una región donde la presencia de grupos armados ilegales continúa amenazando la seguridad de las comunidades y la estabilidad institucional.
Las autoridades mantienen operativos militares y de inteligencia para contener la ofensiva y restablecer el control territorial en los municipios afectados.