Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026

EL DULCE FLUIR DE LAS PALABRAS

EL DULCE FLUIR DE LAS PALABRAS 2
EL DULCE FLUIR DE LAS PALABRAS
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

EL DULCE FLUIR DE LAS PALABRAS

EL DULCE FLUIR DE LAS PALABRAS

https://www.pinterest.es/pin/385691155569279326/?lp=true

Todos los días producimos,- sin darnos cuenta la mayoría del tiempo – largas cantidades de palabras cuando hablamos o cuando escribimos. Tenemos un depósito de ellas en nuestro cerebro. Allá están acurrucaditas esperando que las llamemos en el instante que las necesitamos. Ellas, obedientes, no tienen tiempo de desperezarse y acuden de inmediato a nuestro llamado.

Hace meses cruzamos, en un trío de amantes de las palabras, un reto para verificarlo. Una de esas personas del trío ya murió y otra se ha perdido en la bruma. Entonces, le conté ingenuo al festivo Director de Plenilunio y le encantó la idea. Cuando empiezo un texto de estos -he dicho- las palabras como que están esperando ahí en un rinconcito de la memoria. Y apenas tecleo para empezar salen corriendo en orden y vienen hasta los dedos a auxiliarme. En realidad no me cuesta escribir. Ellas acuden y van poniendo su espalda o me dan la mano para que las suba hasta la red. Como que estaban inquietas esperando.

Milton Fabián aceptó el inusitado reto que le propuse. Llenar una cuartilla, sin parar, de palabras que diariamente usamos, en nuestro lenguaje algo adiestrado. Tantas palabras empleamos en nuestras conversaciones, escritos o clases o poemas. Y así quedamos. Tan pronto hubiéramos acabado nos las remitiríamos para verificar el cumplimiento del reto convenido.

Yo, aquí, me puse muy presto a cumplir mi deseo ya un poco trasnochado pero ansiado. Llenar una plana por castigo, hace años, era una tarea incómoda. Pero un reto de estos de llamar casi a lista a las palabras que vengan a adornar una página con sus trajes cortos o largos anchos o estrechos era toda una fiesta. Así lo asumimos él y yo. Y cada uno en su casa empezó la tarea. Él se demoró una hora y media sin levantar las manos del computador. Yo, de verdad, creo que dos. Como era una tarea estaba ansioso y terminé cansado. Pero feliz de haberme probado.

Fue una delicia ir escribiendo las palabras una tras otra separadas por una coma. Todas una tras otra, obedienticas. La cuartilla se iba llenando. Unas cortas otras largas, unas felices acudían a la memoria. Otras rezongonas se escondían y miraban a ver qué cara ponía porque no acudían pronto. De pronto, iba la mitad de la cuartilla. Vi debajo en la pantalla: 250. Yo quería terminar y me parecía que el reto era demasiado…

380 iban, ya se completaban las 500 que componen la cuartilla. Hasta que alcé los ojos y las manos gozoso porque había terminado: El deseo que había propuesto a Gloria Cepeda como gran hazaña: Alma, amor, ala, solaz, miel, borrasca, azul, lluvia, morisco, cielo, nube, risco, río, entrañas, brotar, sueño, evocar, vida, sol, alelí, sombra, madre, padre, fabular, cerezo, bocado, rapé, susurrar, evaporar, llama, deslizar, ambrosía, coro, lealtad, visaje, soltar, barajar, teclear, boleto, almíbar, leche, alcor, halcón, sonar, pie, medida, consentir, abigarrado, luna, brisa, palabra, sosiego, abeja.

25-01-18                                         5:29 p.m.

Articulos relacionados