Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Lunes:
Popayán 9 y 0
Cali 9 y 0
Lunes, 5 de octubre de 2026
lunes 21 agosto, 2017 a las 11:20 am

El desafío / La contienda

Mateo Malahora
Por Mateo Malahora

Siempre pasaba frente a la Iglesia, que parecía mirar con desdén; esta vez se detuvo en el atrio para ver el eclipse de sol ante una concurrencia nunca antes vista, como si se tratara de la primera misa que se oficiaba en el pueblo.

Se salió del tumulto, no quería ser como el mismo de todos, sentía desaire por la similitud, que miraba con lentes opacos el fenómeno astronómico.

La sorpresa fue evidente, empezó a mirar el sol sin protección alguna, antes del eclipse, durante el eclipse y después del eclipse. Constantemente lo habían rotulado como inepto y torpe.

La multitud abandonó sus ojos dirigidos al espacio y prefirió mirarlo; el asombro fue total, se estaba consumiendo lentamente, un ser humano desafiando al sol, que nunca antes había sido retado por humano alguno.

En vano trataron de hallarlo en la losa de mármol pero había desaparecido calcinado. No pudieron inhumarlo porque su cuerpo se había evaporado.

En el pueblo hay un epitafio que dice: “Aquí reposa la memoria de una inepto que se disolvió mirando el sol”.

La contienda

“Hay que educar para la paz
Porque la guerra también se torna lúdica”
Mateo Malahora

Siete de la mañana:
Los niños y las niñas
van para la escuela.

Ocho de la mañana:
los guerrilleros pasan por la escuela.

Tres de la tarde:
los soldados pasan por la escuela.

Cuatro de la tarde:
los niños y las niñas salen de la escuela.

Siete de la noche:
los niños y las niñas juegan
en la calle a guerrilleros y soldados.

Diez de la noche:
las madres y los padres de los niños
los llaman a cenar. Los niños y las niñas
siguen jugando a guerrilleros y soldados.

Once de la noche:
las madres y los padres
han perdido la contienda,
recogen los heridos y los muertos
y los llevan a comer y a dormir.