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Martes, 20 de octubre de 2026

El cuadro de una gringa en la basura de un paisa. Y 24 PosTrinos

El cuadro de una gringa en la basura de un paisa Hubo un tiempo en que me gustaba pintar cuadros....

El cuadro de una gringa en la basura de un paisa

LEON GIL

El cuadro de una gringa en la basura de un paisa

Hubo un tiempo en que me gustaba pintar cuadros. Cuadros que una vez terminados colgaba en las paredes de mi casa o regalaba a algún familiar o amigo. Cuadros que tal vez el único valor que tenían; o al menos el que yo les otorgaba, consistía en que eran obra mía, que cada uno tenía su propia historia, una historia muy personal y particular a la cual me remitían.
Por lo general pintaba con óleos o acrílicos sobre lienzo o madera. Yo mismo construía los bastidores, y también la mayoría de sus marcos; si consideraba que deberían ser enmarcados.
Pero también solía “reciclar” ambas cosas (marcos y bastidores), cuando caminando o conduciendo por ahí me las encontraba en esos improvisados vertederos que se encuentra uno en muchas esquinas de la ciudad.
Recogía cuadros de toda clase. Unos, por la calidad y el buen estado de su marco, y otros que ni siquiera tenían marco, que eran sólo bastidores con deplorables pinturas de algún aprendiz o mediocre aficionado como yo, pero que podrían cubrirse con alguna base de pintura, para luego “repintarlos”.
A veces también ocurría que alguno de los mal llamados recicladores (en realidad son recolectores) ya lo había recogido y lo llevaba consigo bajo el brazo o en alguna carretilla, y entonces yo le ofrecía comprárselo por mucho más de lo que con seguridad le darían en esos acopios, donde se lo pagarían “por kilos”.
Así sucedió con el cuadro objeto de este breve relato.

El cuadro de una gringa en la basura de un paisa

 

No vi en él nada especialmente hermoso, pero mi primera impresión fue que estaba bien pintado; tanto en el aspecto técnico como en el artístico en general. Inclusive pensé que se trataba de una lienzografía; aunque no me pareció el más indicado para este tipo de reproducciones, que por lo general se hacen con fines comerciales.
Pagué al hombre por su cuadro, y seguí caminando. Unos metros más adelante me arrimé a una cafetería a tomar tinto, afuera, al aire libre. Recosté el cuadro frente a mí, contra una piedra. Lo miré largamente, y lo llamé “Silos”. Luego lo tomé y le pasé la palma de mi mano por su superficie; y aunque era más bien lisa, digamos que de “pinceladas” muy finas, en algunas partes presentaba los relieves o irregularidades propias de la técnica del óleo sobre tela. Su textura no parecía producto de los procedimientos y tintas que normalmente utilizan las diferentes impresoras.
También pude observar que en su vértice inferior izquierdo había una firma, y posiblemente una fecha: “Anne Talbot ‘81”.

El cuadro de una gringa en la basura de un paisa

Regresé a casa cubriéndome del sol con mi gran “Silos”. Calculé que su tamaño debía ser algo mayor de 50×70 cm.
Recuerdo muy bien el año de este “encuentro”: 1990, pues recién había recogido de la imprenta dos cajas con la edición de mi primer libro de versos: Del huerto de Van Gogh.
No sé por qué razón jamás me decidí a sepultar esta pintura bajo una o dos capas de vinilo blanco, tal como dije que solía hacerlo. Siempre estuvo por ahí, en compañía de otros bastidores, en esa especie de bodega que les improvisaba en algún rincón, esa suerte de granero, de silo para cuadros, de “asilos”.
¿Quién era –o quién fue– Anne Talbot? Recuérdese que Wikipedia se lanzó apenas en 2001. O sea que para entonces no contaba con ningún otro medio de averiguar estas cosas.
Hace como 15 años busqué a Anne Talbot en Wikipedia:
«Fue una pirata inglesa nacida en 1778 y fallecida en 1808 a la edad de 30 años. Se inició en la piratería haciéndose a la mar a la edad de 14 años, en 1792. Para lograr dicho cometido se hizo pasar por un hombre, adoptando el nombre de John Taylor».
Resulta obvio que la pequeña pirata inglesa nada tiene qué ver con la supuesta pintora gringa de mis “silos”. Aunque el cuadro en sí pareciera tener algo de pirata, ser protagonista de “Una de piratas”, como titula la hermosa canción que Joan Manuel Serrat compusiera a los piratas enamorados.
También aparece en Google otra Anne Talbot, una prestigiosa abogada en la película Music Box, e interpretada por Jessica Lange. Tampoco nada qué ver, obviamente; a no ser que sea un velado homenaje a la valiente y traviesa piratica previctoriana.
Desde hace tres años tengo mis “Silos” colgados en una pared de mi pequeña cocina.
Y hace como seis meses encontré en Google-imágenes un cuadro con la misma firma: Anne Talbot ’85. También firmado en la esquina inferior izquierda. Sin lugar a dudas se trata de la misma pintora. El cuadro se llama ‘Paisaje marino con ovejas’, y tenía fijado un precio de US 600 dólares.

Paisaje marino con ovejas
Imagen: https://www.askart.com/auction_records/Anne_Talbot/11174887/Anne_Talbot.aspx

Además, deduje que la pintora muy probablemente es gringa; o que el cuadro fue pintado en Estados Unidos, porque también cuando hace seis meses que reanudara mis “pesquisas”, pude observar que, en la parte de atrás del bastidor, en cada uno de sus cuatro lados, aparece un rótulo, marca o marbete: ‘Fredrix 24’ en dos de ellos, y ‘Fredrix 30’ en los otros dos.

El cuadro de una gringa en la basura de un paisa

Con Google pude averiguar que Fredrix es una fábrica de lienzos y demás productos artísticos de alta calidad, con sede en New York y fundada en 1868.
Con un metro comprobé que 24 y 30 eran el número de pulgadas que median sus lados; esto es: 61 cm. y 76 cm., respectivamente.
Estoy casi seguro de que este cuadro fue pintado y vendido en Estados Unidos y viajó a Colombia a través de no sé cuál o cuáles medios. La pregunta es quién (y a quién) lo compró y cuántos dólares pagó por él. Quién, cómo y cuándo lo trajo a Colombia; y la principal, la más inquietante, quién y por qué lo arrojó a la basura.
No quiero extenderme más en esta nota especulando sobre el origen o “perfil” de quien lo puso en la basura, sólo digamos que se trató de algún colombiano (antioqueño) antojadizo y luego “desantojado”.
Nunca se sabe qué destino le espera; a corto o largo plazo, a las obras que producen los artistas. Un cuadro de Van Gogh (Retrato del doctor Félix Rey) se encontró tapando un agujero en la puerta de un gallinero. Y varías telas del mismo artista fueron vendidas “por kilos” a diferentes ropavejeros.
Una vez, en la tienda de un pueblo donde solía tomar aguardiente sentado en bultos de papa o de maíz; mientras charla con su dueño y otros “parroquianos”, alcancé a divisar por allá, junto a una grabadora, un ejemplar de mi libro Del huerto de Van Gogh.

Del huerto de Van Gogh

No supe o no pude recordar cómo fue a parar a manos de aquel buen tendero mi pobre libro; y tampoco quise averiguarlo. Le pregunté si podía prestármelo un momento. Me lo pasó sin decir nada. Era evidente que no sabía o no recordaba que era yo quien lo había escrito.
En general, mi pequeño libro se veía en buen estado, pero al hojearlo un poco descubrí con gran sorpresa que en los márgenes o detrás de algunas páginas había “cuentas de tendero” prolijamente escritas con lápiz. No logré evitar sonreír, casi que reír recordando aquella esquela que escribiera Schopenhauer a una dama:
«No tengo otro remedio que recordarle que un libro puede ser útil, aunque no se lea. Bien encuadernado, ocupa un lugar en una biblioteca, y en compañía de otros hará un buen papel. También puede regalárselo a alguna amiga para que lo ponga en su tocador o en su mesa de té».
No sé qué pasará con mis pocos libros y mis pocas cosas una vez que haya muerto; realmente nadie lo sabe, pero de lo que sí estoy seguro es de que mientras yo esté vivo y lúcido, los “Silos” de Anne Talbot, mis “Silos”, jamás volverán a ser arrojados a la basura.

24 PosTrinos

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  1. «Lo cierto es que a la mayoría de las personas no les interesan los libros». Andrew Lang (citado por Borges)

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  1. Lecturas de poesía que hacen pensar en esas escenas de cine donde los personajes toman café en pocillos vacíos.

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  1. Breve diálogo con dos lapsus linguae
    —Hola, ¿coño estás?
    —Bien, gracias. Verga siéntese.

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  1. Un imprescindible libro de autoayuda: ‘Cómo llegar a ser un buen poeta, intelectual o artista sin deprimirse en el intento’.

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  1. Algunos poetas logran llegar muy lejos con su nadaito de perro. Otros lo intentan con su nadaísmo de lagarto.

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  1. ¿Cuál fue el filósofo que dijo “mi libertad termina donde empieza la pistola del otro”?

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  1. Las fábulas de Esopo son calumnias

24 PosTrinos«Todas las fábulas de Esopo son calumnias contra el reino animal, y no tendrían la menor probabilidad de ser comprendidas por los animales, si estos pudieran leerlas.»
Lin Yutang (1895 -1976)

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  1. Un peculiar y simpático verbo: ‘acecinar’. Ejemplo: odia tanto a esa persona, que quisiera acecinarla viva.

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  1. Hacer pompas de jabón es una actividad más útil y menos efímera que hacer versos.

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  1. ¿Cuál fue el filósofo que dijo “mientras más conozco a los hombres más quiero a mi perra”?

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  1. El espectáculo de la literatura es de risa

Bolaño por sí mismo«El espectáculo de la literatura es de risa. Yo me parto asistiendo a sus canalladas y miserias, es como ir a ver una sesión de teatro del absurdo. Una de las cosas que más me divierten es que la gran mayoría de los escritores […] todavía cree en la posteridad.»
Roberto Bolaño, del libro Bolaño por sí mismo, de Andrés Braithwaite (editor, 2006)

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  1. Todo escritor escribe desde su soledad y su silencio. Cuando alguien lo lee, ya no está sólo, ni en silencio.

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  1. Dos ejemplos de oxímoron en una sola frase: Era monstruosamente bella, diabólicamente angelical.

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  1. Lo único malo de ir donde las putas es que sales como con un vacío existencial en los bolsillos.

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  1. Rimbaud dejó de escribir poesía porque con veinte años ya le había entregado todo. Yo, porque en veinte años no le había ofrecido nada.

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  1. Esa pequeña prenda tuya, “olvidada” en mi baño, me hizo acordar del título de un libro: ‘¿Dónde está la franja amarilla?’

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  1. Dime con qué proyecto andas, y te diré qué prospecto de fracasado eres.

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  1. El mejor amigo del hombre no es el perro, es el puerco… dinero.

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  1. Mirar esas imágenes de primates acicalándose la espalda hace que la soledad te produzca una horrible comezón.

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  1. Cuando Luis Alfredo Garavito se volvió cristiano, su amor platónico debió ser el Divino Niño.

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  1. Cuando yo me sacrifico, pensando en el mal ajeno; ¿puedo decir que ya no se trata de un acto egoísta?

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  1. Día de Halloween: no vi a ningún niño disfrazado de político. ¿Será porque no existe el disfraz de hombre camaleón?

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  1. Día de Halloween: no es un disfraz, sólo va vestida de bruja.

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  1. La política es el campo de acción de cerebros mediocres

Aurora«179. –La menor cantidad de «Estado» posible. Todo el conjunto de condiciones políticas y sociales no valen lo suficiente para que las inteligencias más capacitadas se vean obligadas y tengan la necesidad de ocuparse de ellas. Semejante despilfarro de inteligencia es mucho más grave que un estado de miseria. La política es el campo de acción de cerebros mediocres, y este campo no debería estar abierto a los espíritus más elevados, aunque la máquina se haga pedazos. Pero, tal como están hoy las cosas, cuando todos no sólo se creen con derecho a estar informados diariamente de los asuntos políticos, sino que quieren intervenir activamente en ellos y abandonan por esto su trabajo, la locura no puede ser mayor ni más ridícula».
Friedrich Nietzsche, fragmento del aforismo § 179 de Aurora.

FIN


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Redacción Proclama del Pacífico

Periodismo verificado desde Santander de Quilichao, Cauca.

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