El abnegado campesino colombiano

El abnegado campesino colombiano
En medio de una sociedad marcada por la confusión, la ansiedad y los valores cambiantes, muchos nos preguntamos ¿es posible que al campesino colombiano se lo valore como debe de ser?, todo esto lo podemos conseguir con sabiduría, intención y una buena ayuda de parte del estado enfocada siempre al campo, para poder levantar una generación que no solo sobreviva, sino que transforme el sector rural con una buena producción; en este mes de junio es una magnífica oportunidad para reconocer y reivindicar todos estos atributos que describen a nuestros productores y empresarios del campo, como su tenacidad, honradez, conocimiento y trabajo arduo, cuando es reconocido “el día del campesino”, en muchas municipalidades de Colombia, ya que es una oportunidad para reconocer las tradiciones culturales campesinas por su importancia en la historia de nuestro país y su participación vital en la cotidianidad de las grandes ciudades por el hecho de proveer alimentos para la producción y el consumo.
Haciéndonos un breve recorderis a diario sobre lo que consumimos, debemos tener en cuenta que, seguramente, lo ingerido son productos de nuestro campo colombiano. Nunca nos detenemos a pensar cómo ese delicioso vaso de jugo de naranja, de leche, los frijoles, los tubérculos, las tajadas, los patacones o esa porción de tu fruta favorita llegaron a tu comedor. Es decir, no sabemos cómo se transportaron esos productos a los centros de acopio de las ciudades ni cómo se dio su distribución.
Todo comienza en un maravilloso lugar donde existen los verdaderos gestores: nuestros productores del campo, pequeños, medianos y grandes. Ellos, en sus labores diarias, labran, siembran, abonan, cultivan y riegan la tierra para que esta tenga suficientes nutrientes y así los alimentos lleguen en la mejor calidad, atractivos y saludables para tu alimentación diaria. De igual forma, se encargan del cuidado de los animales que nos proveen la leche y sus derivados.
Por eso exaltamos a todos nuestros productores y empresarios del campo colombiano, quienes con su laboriosidad y compromiso alimentan a una nación y promueven el desarrollo de nuestro país.
De esta manera lo reconoció hace 60 años el señor Augusto Franco, un funcionario de la Caja Agraria Industrial y Minera, quien le hizo llegar una carta al presidente de la República de la época, Guillermo León Valencia, para establecer una fecha oficial que rindiera homenaje a nuestros campesinos. El presidente, en mención, expidió el Decreto 135 de 1965, instituyendo el mes de junio de cada año para celebrar en Colombia el “Día del Campesino”.
De esta manera, el mes de junio es una magnífica oportunidad para reconocer y reivindicar todos esos atributos que describen a nuestros laboriosos campesinos, porque son los verdaderos productores y empresarios del campo. Por su trabajo duro, les reconocemos siempre sus tradiciones y saberes, ya que hacen parte de nuestra propia identidad cultural e histórica, dentro del patrimonio colombiano.
Este medio de comunicación, Proclama del Pacífico, se une a la celebración de todo un país, ratificando el compromiso de seguir contribuyendo al desarrollo de los proyectos productivos de nuestros habitantes del sector rural, incentivándolos a seguir adelante; no sin antes expresarles:
¡FELIZ DÍA DEL CAMPESINO!
Imagen destacada generada por IA.
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