DOS MAGOS Y ACTORES DE LA SIMULACIÓN


En Colombia, el llamado “país del sagrado corazón de Jesús” (hasta la Constitución del 91, cuando se le suprimió ese calificativo) por algunos, por otros “Locombia”, en virtud de la ocurrencia de muchas situaciones absurdas, paradójicas y chistosas casi a diario y por otros “Macondo”, gracias a nuestro inmortal Gabriel García Márquez, porque en él la realidad supera a la ficción con mucha razón y casi siempre sucede lo inesperado, lo increíble e inaudito, a cada rato se dan esos momentos en su vida cotidiana enmarcados en los tres nombres que acabé de mencionar y que incitan a reírse, a pensar en nuestra idiosincrasia y también a indignarnos con ira de la buena. Veamos y comentemos dos noticias que se convirtieron en mi concepto personal en propias de esos países mencionados y que nos identifican con alma, cuerpo y sombrero “voltiao” colombiano:
El CASO SAÚL CRUZ BONILLA (El actor y mago “Saulito”, como es conocido). En su condición de subsecretario del Senado, perteneciente al partido conservador, de la corriente del ex procurador Ordoñez y muy devoto de la Virgen María, el pasado 31 de mayo del presente año, se convirtió en actor y mago de la simulación al estilo de aquellos futbolistas que hacen el famoso “teatro” ante el árbitro, para aparentar o fingir algo que en verdad no ocurrió, al frente de unas cámaras de Noticias Uno. Y lo peor de todo, fue tanta su parodia actoral, que convenció al presidente del Senado, Mauricio Lizcano, para que le dieran la palabra en la respectiva sesión y frente a los asistentes siguió con su actuación lastimera, tocándose la cara (pobrecito), donde supuestamente le habían golpeado su carita los camarógrafos del noticiero.

Su “actuación” fue tan convincente que, de inmediato 10 de los senadores allí presentes (4 mujeres y 6 hombres), de inmediato se rasgaron las vestiduras, pegaron el grito en el cielo y SIN AVERIGUAR QUÉ HABÍA SUCEDIDO, lanzaron imprecaciones contra Noticias Uno, con rayos y centellas que iluminaron el mal llamado “Templo de la Democracia”, que de esto no tiene nada, más bien debiera llamarse el “Circo de la Democracia”, por lo que allí sucedió ese día y sucede con frecuencia (en otra columna anterior describí lo que allí sucede con el nombre de “El Espectáculo del Congreso”). Esos 10 senadores quedaron muy mal ante el país, mejor dicho, el mago y actor Saulito (como le dicen cariñosamente), los hizo quedar en ridículo ante las cámaras y el país.
El CASO DE ÁLVARO URIBE (Actor antagonista y mago de la maldad, llamado “Furibe”). Simulando ser el mesías colombiano, se convirtió el pasado martes 6 de junio del presente año, en Atenas (Grecia), durante la cumbre “Concordia”, una organización mundial sin ánimo de lucro y sin banderas partidistas, en el peor detractor y apátrida que ha tenido Colombia en su historia, criticando el proceso de paz y los resultados de la lucha contra el narcotráfico, mostrando a Colombia como “el reino del narcotráfico y el crimen”. Nos hizo quedar mal ante el mundo, situación que denunció Néstor Osorio, embajador de Colombia en el Reino Unido y que hizo preocupar a Joe Biden, ex presidente de Estados Unidos y Yorgos Papandreú, ex primer ministro griego y por ende a todos los colombianos.
Los dos políticos colombianos, mejor dicho, los dos magos, actores y simuladores, con sus pésimas e hirientes actuaciones, hacen quedar muy mal a la ya desprestigiada y maltrecha clase política.



