Dos docentes vinculados a una fundación musical de Ginebra, Valle del Cauca, fueron judicializados por la Fiscalía General de la Nación por su presunta participación en agresiones sexuales contra siete estudiantes menores de edad.
Los procesados son Samuel Ibarra Conde y Rodrigo José Solano Gómez, quienes tenían a su cargo procesos de iniciación y formación artística de niños, niñas y adolescentes. De acuerdo con la Fiscalía, los hechos investigados habrían ocurrido entre 2010 y 2022.
Según el material probatorio recopilado, los docentes presuntamente aprovecharon la confianza depositada en ellos por las estudiantes para someterlas a conductas de carácter sexual dentro y fuera de la institución.
La investigación señala que habrían solicitado fotografías íntimas a algunas alumnas y cometido actos sexuales contra su voluntad. Las víctimas eran niñas y adolescentes cuyas edades, según el expediente, estaban entre los 12 y 18 años.
Fiscalía atribuye cinco casos a uno de los docentes
Valoraciones neuropsicológicas, estudios victimológicos y otras labores investigativas permitieron a la Fiscalía establecer elementos que vincularían a Samuel Ibarra Conde con cinco víctimas en diferentes hechos.
A Rodrigo José Solano Gómez le fueron atribuidas presuntas agresiones sexuales contra otras dos estudiantes.
Una fiscal de la Seccional Valle del Cauca formuló imputación, de acuerdo con la posible responsabilidad individual de cada procesado, por delitos como acto sexual violento, acceso carnal violento, acoso sexual y actos sexuales abusivos con menor de 14 años, algunas de estas conductas bajo circunstancias de agravación.
Los dos hombres no aceptaron los cargos.
Juez ordenó medida de aseguramiento
Un juez de control de garantías dispuso que ambos procesados cumplan medida de aseguramiento en establecimiento carcelario mientras continúa el proceso penal.
La decisión no constituye una condena. Corresponderá a la justicia determinar la responsabilidad de los acusados durante las siguientes etapas del proceso, bajo el principio de presunción de inocencia.
El caso quedó en manos de la Fiscalía Seccional Valle del Cauca, que continuará presentando ante los jueces los elementos obtenidos durante la investigación.