Por: Luis Barrera
En Santander de Quilichao hay un comunicador regional de televisión que nos enseña que la sonrisa es el idioma universal de los hombres inquietos, visionarios e inteligentes y que tienen como filosofía servir a sus semejantes. Se trata de Diego Luis Carabalí, a quien el periodismo se le convirtió en una escuela de vida.
Desde su programadora local de televisión Quilichao TV, ha venido desplegando importantes servicios de prensa, radio y televisión en el canal CNC. Hoy se proyecta como futuro abogado que en su haber profesional ha demostrado que un periodista es en primer lugar un facilitador de información, la cual debe ser principalmente útil y vinculada a la actualidad. Y que en un segundo plano un periodista debe ser un formador, un educador, un formador de futuro, y lo hace con todo su trabajo diario.
Diego Luis lleva el periodismo regional en las venas porque se ha dado cuenta de que el periodismo es el mejor oficio del mundo, que el poder para moldear el futuro de una región como la nortecaucana estará en manos del periodismo de las generaciones futuras.
Con su trabajo en prensa escrita, radio y televisión este periodista quilichagueño, ha demostrado que cuando se toma un computador, una cámara o un micrófono, no se espera la inmortalidad, sino simplemente informar y comunicar a todos los ciudadanos lectores, oyentes o televidentes, cuáles son sus necesidades, cómo solucionan sus conflictos, qué actividades de integración desarrollan, entre otros aspectos, estableciendo así un potencial muy difícil de mostrar debido a las políticas establecidas y sucesos del diario acontecer.
La gente cree en los periodistas, más que en ninguna otra persona de los medios de comunicación. Y es por ello que Diego Luis Carabalí sostiene que “el periodista debe decir la verdad en todo lo que habla, sobre todo tema que trate. El pueblo no sabe separar, con éxito, la verdad de la mentira cuando habla un periodista; porque está programado para recibir la verdad, en el trabajo del periodista, esto es muy delicado”.
Durante un día cualquiera en Santander de Quilichao y el Cauca ocurren muchos eventos, pero nuestra percepción le da lo que llamamos «connotaciones», que no son más que tabulaciones de la importancia, trascendencia o alcance de un determinado hecho de estos. La verdad y la experiencia nos demuestran que cualquier suceso puede ser convertido con rotundo éxito en noticia. Esto lo ha entendido Diego Luis en su amor a esta profesión llena de ingratitudes, pero de más satisfacciones.
Lo que determina a un buen periodista piloso y oportuno como Diego Luis Carabalí para cubrir los sucesos “son las condiciones naturales del individuo, su estilo y olfato periodístico”, asegura el director de PROCLAMA, Alfonso Luna Geller.
La inteligencia del periodista robustecido con un bagaje de conocimientos y un lenguaje sencillo y popular, le habilita para juzgar con más certeza y para criticar con más justicia. También permite acceder a una formación ética. Y es por eso que el periodismo regional debe ser una escuela de integridad moral, de respeto por la verdad, de urbanidad y tolerancia bien entendida.
El trabajo de un periodista de la talla de Diego Luis Carabalí siempre ha consistido en investigar y presentar temas de interés general, contrastarlos, sintetizarlos, jerarquizarlos y publicarlos. Sus fuentes por lo regular son confiables y veraces. Por ello se ha ganado credibilidad y respeto que con la información recopilada elabora sus artículos, videos y transmisiones que se difunden de manera visual, oral o escrita desde Santander de Quilichao, para el Cauca y Colombia.
Las habilidades, destrezas y conocimientos en materia deportiva son otras de las facetas que distinguen a un periodista versátil como Diego Luis Carabalí y esto ha determinado en su programa “Pare Bola” la base sus rasgos personales que se desbordan en el entusiasmo y alegría que le pone a cada una de sus producciones periodísticas.
Algo que destacan sus colegas es el compañerismo que irradia, es por ello que muchos periodistas de Santander de Quilichao afirman que el “negro Diego Luis” es una persona solidaria, que se preocupa por los demás y siempre está dispuesta a ayudar en campañas sociales y cívicas, lo que quizá le ha valido para ser un periodista exitoso de mucha credibilidad, puesto que quién puede percibir las necesidades de su ámbito personal también podrá determinar la información que necesita el público general.

