DIEGO CASTRILLÓN ARBOLEDA
Mario Pachajoa Burbano.
Amigos:
Foto: El Liberal
Diego Castrillón Arboleda, llamado «el notario histórico de Popayán por excelencia en las últimas décadas», ha fallecido al amanecer del 31 de mayo, 2009, en la ciudad de Popayán. Diego nació en Popayán 4 de abril de 1917, estudió en el Seminario, en la Universidad del Cauca, en Bogotá y en México Antropología. Escribió más de 14 libros exitosos sobre la historia y aspectos payaneses. Fue periodista, antropólogo. Escribió y colaboró con importantes diarios locales y nacionales. Profesor en el Departamento de Antropología de la Universidad del Cauca, dictando las cátedras de Historia de Colombia, Historia Cultural de América Latina, Historia de la Medicina, Historia Universal, Historia de España y Portugal. Fue gobernador del Cauca y recibió numerosas condecoraciones.
Para la biografía y realizaciones del Historiador Diego Castrillón Arboleda ofrecemos de nuestros archivos la nota de Guillermo Alberto González Arboleda y dos de Álvaro Grijalba Gómez.
Diego Castrillón Arboleda, grandeza intelectual y humana
Diego Castrillón Arboleda: ¡Merecidísima condecoración!
Para Doña Luz María Simmonds de Castrillón Arboleda, sus hijos y demás familiares, nuestras manifestaciones de condolencia.
Cordialmente,
DIEGO CASTRILLÓN ARBOLEDA
(1920-2009)
Por: Guillermo Alberto González Mosquera.
«El comienzo fue de luchas y dignidades. Alternando el terremoto de 1564 que destrozó las primeras edificaciones, las feroces agresiones de los aborígenes y el asalto al poblado por el forajido Alvaro de Oyón, con el título de ciudad y escudo de armas, el nombramiento dado a Belalcázar de Adelantado y Gobernador de una provincia de seiscientos treinta mil kilómetros cuadrados y la consagración de la primera catedral por Monseñor Juan del Valle en 1548».
Así es la prosa de Diego Castrillón: apretada, escueta, con datos firmes y bien sustentados. Su aporte al conocimiento de los hechos históricos es invaluable para conocer todo lo que ha acontecido en esta tierra en los años azarosos de su existencia. En un párrafo registra toda una época, depurándola de lo superfluo. Si alguien quiere profundizar, puede seguir leyendo el vasto caudal de información que presenta en sus libros y ensayos académicos, fruto de un trabajo de búsqueda, pacientemente diligenciado y honorablemente presentado. Pero la síntesis está siempre presente, para que quien quiera conceptualizar tenga ya una base coherente y limpia, que sirva de punto de partida.
Así en lo antiguo como en lo moderno. Porque Castrillón en sus trabajos ha tenido la virtud de abarcar todas las épocas, de tal manera que de la lectura de sus obras puede obtenerse al final un panorama integral de lo que ha sido el devenir histórico de la comarca. Dígalo si no, su visión de la última etapa de la historia caucana: «Es verdad que todo esto fue perturbado una vez más por las crisis nacionales de los ferrocarriles, por la conmoción financiera que nos despojó del Banco del Estado en 1982 y sobre todo por el aparecimiento de grupos subversivos narcoguerrilleros que se entregaron con ferocidad al secuestro y al pillaje, al asalto de poblaciones y a la desestabilización de nuestra economía agraria; mas, condicionados por la naturaleza y la historia para afrontar dificultades, comenzábamos como en tiempos heroicos a buscar los medios para neutralizar las nuevas adversidades cuando sobrevino el terremoto de 1983, con todas sus secuelas de devastación y dolor».
Alguien dijo acertadamente que el profesor Diego Castrillón ha sido «el notario histórico de Popayán por excelencia en las últimas décadas». Es una expresión definitoria. Sin su presencia en la vida social, política y académica, quizá no hubiésemos rescatado la memoria histórica del Cauca con tanta fidelidad, para de esta forma afrontar las crisis del presente y los retos del futuro. Obras fundamentales como «José Tombé» y «Sol en Tambalimbú», publicadas ambas en 1948, abrieron la brecha para trabajos de tono mayor como las biografías sobre el General Tomás Cipriano de Mosquera, el prócer Manuel José Castrillón y el líder indígena Manuel Quintín Lame. El Instituto Etnológico de Colombia había publicado en 1946 su «Metodología para Encuestas Folclóricas», un trabajo académico de notable utilidad para estudiantes y científicos en el campo de la antropología. Más tarde vendrían sus libros «Muros de Papel», «Muros de Bronce» y «Estilo Popayán», en los cuales con una impresionante documentación, presenta la que podría denominarse biografía misma de su ciudad natal, estudiada a través del paisaje urbano y de los hombres y mujeres que habitaron y construyeron Popayán en las diferentes épocas. Ampliando su visión al Valle del Cauca, en donde la historia ha mantenido una urdimbre de linajes y relaciones familiares y sociales con el Cauca, publicó en 1981 la Biografía del industrial Manuel Carvajal Sinisterra, hijo de payanés, relacionándolo con los procesos de desarrollo de principios y mediados del siglo.
El profesor Castrillón ha sido director del Instituto de Investigaciones Históricas, «José María Arboleda» de la Universidad del Cauca y profesor de del Departamento de Antropología de la Facultad de Humanidades, de donde pasó a ocupar la Gobernación del Cauca durante el mandato presidencial de Belisario Betancur. Hay consenso sobre el estilo que impuso durante su administración, caracterizado por su espíritu conciliador, independencia y dedicación a la tarea del desarrollo de las comunidades rurales. Por su dilatado trabajo académico fue distinguido con el Doctorado Honoris Causa en Antropología e Historia y con el título de Investigador Eminente. Es Miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua y la Academia Colombiana de Historia, lo mismo que de la Asociación de Escritores de Colombia. Colabora en diarios de la categoría de El Tiempo y El Espectador de Bogotá, El Liberal de Popayán, El País de Cali y las revistas Cromos y Arco de la capital de la república. Es el fundador y Director de la «Carta de Popayán», una publicación destinada a dar a conocer ensayos históricos y literarios sobre esta comarca.
La presencia de Castrillón Arboleda en la vida del Siglo XX en el Cauca, marca la ruta de quienes han dedicado su vida a un oficio que ennoblece por la honestidad con que ha sido ejercido y por las hondas repercusiones que tiene en el medio. Su trabajo es el más destacado aporte para entender la compleja realidad espiritual y física del departamento y se convierte en un seguro para no desviarse de la ruta que se ha escogido para emprender las tareas de inmediato futuro.




