
Con el objeto de abrir los espacios para el debate sobre los temas que se tratan en La Habana, pero también sobre los asuntos que nos incumben en materia de construcción de paz territorial se han venido adelantando una serie de actividades en esa dirección.
En ese sentido se realizaron tres actividades. Una de ellas fue un diálogo con alcaldes electos de la región que opinaron y debatieron las maneras en que la región debe de avanzar en la construcción de sus planes de desarrollo municipal con enfoque de paz, pero también la posibilidad de avanzar en una agenda regional que recoja la posibilidad de ponernos de acuerdos en la solución de los problemas más álgidos que afectan a la región nortecaucana.

Pablo Piso, alcalde electo de Caldono, manifestó que “le apuesta a la paz desde el reconocimiento de las diversidades étnicas y culturales”. Agregó que como seres humanos somos iguales pero que tenemos características que nos hacen diferentes, “fortalecer la tolerancia en estas diferencias nos ayudará a renacer en la esperanza un futuro mejor”.
Pero esta jornada del jueves 26 de noviembre arrancó con un taller que tenía como propósito suministrar elementos teóricos y técnicos a los participantes sobre formulación de agendas y planes de desarrollo con enfoque de paz y postconflicto, porque es claro que los próximos planes de desarrollo deben de tener ese enfoque y las comunidades como las instituciones deben de prepararse. Ese taller en el que participaron delegados de los consejos municipales de paz, gestores de paz y líderes y lideresas regionales estuvo orientado por Diana Valenzuela y Darío González Posso, equipo de trabajo del Instituto para los Estudios de la Paz, Indepaz.
En dicho taller se identificaron los elementos conflictivos del territorio del norte del Cauca como la minería ilegal y la gran minería, la conformación de grupos armados, cultivos ilícitos, conflictos interétnicos y culturales; la disposición final de residuos sólidos y conflictos de tierras.
Y como si fuera poco, dicha jornada se cerró con la participación del emblemático investigador Alfredo Molano, que cada domingo en El Espectador publica su columna de opinión. El sociólogo en su intervención se mostró optimista, pero también crítico frente al proceso de paz y expresó que lo que se negocia no es la paz, si no la dejación de las armas “se van a cambiar balas por votos”. Señaló que el conflicto armado se detendrá, pero seguirán los conflictos sociales.

Dicho evento fue posible al apoyo brindado por Indepaz, la Gobernación del Cauca, Fundación Sol y Tierra, el Consejo Municipal de Paz de Santander de Quilichao y su Gestor de Paz Municipal.
