
Con el fin de fortalecer, compartir, comprometer y transmitir a las familias la práctica de la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad del niño, además el beneficio de la postura correcta al amamantar y la importancia del vínculo afectivo madre e hijo durante la lactancia y el acompañamiento del esposo o compañero, del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna.
“La leche materna es el mejor alimento para los niños y no tiene sustituto”. Así lo afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por eso, para generar conciencia sobre el tema y fomentar esa actividad natural, junto con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), instauró en 1992 la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra en más de 170 países.
El día surgió luego de la formulación de la Declaración de Innocenti por parte de la OMS y Unicef, donde establecen algunos parámetros de amamantamiento, con el fin de promover y respaldar la lactancia materna.
Hablan los datos
Según el último boletín entregado por Unicef, cerca de 77 millones de bebés —uno de cada dos— no toman leche materna en sus primeras horas de vida. Esto, afirma la entidad, priva a los niños de los nutrientes, anticuerpos y el contacto con la piel de la madre, importantes mecanismos de protección de enfermedades e, incluso, de la muerte.
“Hacer que los bebés esperen demasiado tiempo para tener el primer contacto con su madre, fuera del útero, disminuye las posibilidades de que él sobreviva y limita la producción de leche de la madre”, explicó la asesora superior de nutrición de la organización, Francia Bégin.
En su reporte, Unicef asegura que si todos los bebés se alimentaran solo con leche materna desde el momento que nacen, hasta los seis meses de edad, “se salvarían más de 800.000 vidas cada año”, dijo Christophe Boulierac, representante de la organización.
Según los expertos, cuanto más se retrasa la lactancia, mayor es el riesgo de que el bebé muera en el primer mes de vida. Si este proceso no se inicia entre 2 a 23 horas después del nacimiento del pequeño, aumenta su riesgo de muerte en los primeros 28 días de vida en un 40%. Y si la lactancia es retrasada 24 horas o más, el incremento del riesgo de fallecer es de 80%, señala Unicef.
********************* Escuche el audio El milagro de la leche:
******************** Escuche el audio Un rico postre cremoso: