De resultados electorales


[email protected]
No sorprendió el triunfo del partido Uribe Centro Democrático, obtuvo un estimable número de senadores en lista cerrada, pero no logró posicionarse como primera fuerza política del país, tal como habían anunciado. Por ello, a pesar de haber ‘ganado’ se creen perdedores los uribistas sin admitir que la U que lidera Santos los haya superado. Se dedican a despotricar de los resultados, argumentando fraude de la Registraduría; el registrador respondió que ello es imposible, que se pueden suscitar errores pero fraude jamás. Faltó grandeza al uribismo al desconocer los triunfos de sus rivales. Uribe acusó a Santos de tramposo, de comprar votos en las regiones a través de la coalición.
Muchas conjeturas sobre el desempeño del uribismo en el Congreso: que Uribe le pasará cuenta de cobro a Santos por negarse a cumplir sus dictámenes; que se dedicaría a atajarle los proyectos, que se opondría al proceso de paz, que pretendería nuevamente reformar la Constitución en búsqueda de una segunda reelección, etc. También se podría pensar que Uribe y los endosados congresistas de su lista, podrían -si quisieran- desempeñar un buen papel como oposición seria y democrática, lo cual estaría por verse. Ya el “ameno” José Obdulio está peleando desde ya la presidencia del Congreso para Uribe.
El presidente candidato comenzó su campaña, la Unidad Nacional -ausente el conservatismo- indudablemente concentrará sus esfuerzos en cautivar el electorado. Santos tiene con qué dada sus ejecutorias de corte social y no necesariamente por la denominada “mermelada”. La concreción del proceso de paz se convierte en una de sus mejores banderas. Con Santos no todo ha sido perfecto, pero dentro del grupo de candidatos, ¿si no es Santos, quién? El candidato uribista, Oscar Iván Zuluaga no tiene carisma y no llena las expectativas de los potenciales electores, así sea el vocero de Álvaro Uribe. Se pueden derivar sorpresas en la medida que se desarrollen los acontecimientos. La izquierda democrática parece aún no estar madura para la presidencia ante las múltiples contradicciones y el Partido Conservador, lejos está de convertirse en alternativa de poder. A su candidata, Martha Lucía Ramírez le sucede lo mismo que al candidato uribista.
Destacado el triunfo del senador liberal, Luis Fernando Velasco Chaves, una nutrida votación nacional lo reafirma entre los legisladores más importantes de Colombia y lo consolida como indiscutible líder político en el Cauca y jefe de su partido. Muy conocido por sus posiciones contundentes frente a importantes temas de interés general. Propositivo y altivo en los debates legislativos; ello ha implicado un alto índice de popularidad, destacado por los medios de comunicación y por la opinión pública.
Ante el anuncio de retiro del veterano senador, Aurelio Iragorri Hormaza, éste entregó las banderas de su partido a la maestra y ex representante a la Cámara Gema López, quien brincó del liberalismo a la U. Designación que no fue bien vista por líderes del directorio con más derecho, tildaron a Gema de aparecida. Se demostró a Iragorri que los votos no se endosan fácilmente y se reflejó el cansancio ante los pobres resultados en desarrollo humano, que marcan la ausencia de liderazgo y la decadencia de la clase política tradicional. Gema en su paso por el Congreso poco hizo por sus coterráneos.
Queda sin cabeza visible el iragorrismo en el Cauca. El representante Cárdenas se unió a Roy Barreras y ya sabemos que a éste nada le preocupa el Cauca. Iragorri había advertido retirarse del Congreso y no de la política.
Polémica por el fracaso electoral de dos también veteranos congresistas, Jesús Ignacio García Valencia y José Darío Salazar Cruz, del Partido Liberal y del Partido Conservador, respectivamente. Al primero se cobraron sus posturas en el Proyecto de la Reforma a la Justicia y por su flaco desempeño en el Congreso. No es suficiente la formación jurídica en un legislador si su desempeño está ajeno de leyes buenas y útiles a la sociedad. No se deja ver la cara en los momentos de crisis del departamento al igual que su colega, José Darío Salazar. La derrota del godo senador y de la parlamentaria Esmeralda Sarria, lleva al conservatismo a una de sus peores crisis en el Cauca donde prácticamente desaparece del mapa. Salazar es culpado de abanderar posiciones retardatarias. Oponente del matrimonio entre personas del mismo sexo, contra el aborto en las condiciones en que lo establece la ley y tajante opositor del proceso de paz. El retiro de su partido de la Unidad Nacional debió afectarlo. Otro factor que le desfavoreció, fueron los bajos desempeños de las dos últimas y recientes administraciones de la ciudad de Popayán.
No emociona la curul de Paloma Valencia. Trabajará en cumplir los designios de Uribe. Se dice que siempre ha vivido en Bogotá y que por acá no se la conoce. Como columnista de prensa escribe bien aunque no compartimos en nada el contenido de sus artículos.



