De la fe a la fuerza atlética

La Perla del Pacífico

La comunidad de San Andrés de Tumaco se prepara para una fecha dual en el calendario. El 30 de noviembre de 2025, la ciudad albergará la XXII Carrera Atlética Internacional Silvio Marino Salazar, también conocida como la Carrera Rescate de la Frontera. Al mismo tiempo, se conmemorará un milagro eucarístico que salvó a la ciudad hace más de un siglo.
Silvio Marino Salazar: Una leyenda de Tumaco

La competencia honra a Silvio Marino Salazar, una leyenda viva del atletismo. Antes de dedicarse a las pistas, Marino fue portero de fútbol y estuvo cerca de unirse al club Millonarios. Sin embargo, optó por el atletismo y representó a Colombia en el ámbito internacional, consiguiendo títulos y honores que lo inmortalizaron.
Sus logros incluyen el Campeonato Iberoamericano de 10.000 metros en España (1982), dos victorias en la Travesía de San Fernando en Uruguay y cinco títulos en la Media Maratón de San Cristóbal en Venezuela. Además, ganó la Media Maratón Internacional de Coamo en Puerto Rico y obtuvo dos segundos lugares en la famosa carrera de San Silvestre en Brasil. En 2022, recibió un reconocimiento especial por su trayectoria en el Cross Country Nacional en Fontibón.
Carrera Rescate de la Frontera: Uniendo al mundo
Esta carrera, la más importante para la integración de la región, tendrá una distancia de 12 kilómetros. Reúne a atletas de élite de varios países como Kenia, Perú, México, Ecuador, Venezuela, Panamá y República Dominicana. El actual campeón, Dickson Kimell, de Kenia, defenderá su título. Por su parte, el ecuatoriano Fabián Gómez también participará, agregando un toque de competitividad.
Los organizadores esperan que este evento se convierta en una fecha clave en el calendario del atletismo colombiano, no solo por el nivel de los competidores, sino también por el espíritu de celebración que lo rodea.
El milagro que salvó a Tumaco

Además del evento deportivo, la carrera servirá de marco para conmemorar el milagro eucarístico ocurrido en Tumaco el 31 de enero de 1906. Un terremoto de 8.8 de magnitud amenazaba a la población con un tsunami. Desesperados, los habitantes se dirigieron a la iglesia y, por sugerencia de los frailes Gerardo Larrondo y Julián Moreno, marcharon en procesión a la playa con la Hostia Magna. Milagrosamente, la ola se detuvo y retrocedió, salvando la ciudad.
En el contexto del Año Mariano, la Diócesis de Tumaco se unirá al evento deportivo con una procesión y actos religiosos en la Catedral de San Andrés para agradecer este milagro. La conmemoración de este suceso, que cumplirá 120 años el próximo enero, será un recordatorio de la fe y la esperanza que caracterizan a la población de la «Perla del Pacífico.»
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Imágenes: https://www.facebook.com/silviomarino.salazar.5
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