LA CUESTIÒN INDÌGENA
Por Lic. Javier Enrique Dorado Medina
Afiliado al CNP (Colegio Nacional de Periodistas), capítulo Norte del Cauca.
E-mail: [email protected]
El domingo 2 de agosto del presente año, se celebró el Día Mundial de los Pueblos Indígenas, una fecha especial para tener en cuenta, dada la importancia que para la historia colombiana tiene dicha etnia, conformada por varios grupos de compatriotas, que a lo largo del tiempo han logrado permanecer fieles sus tradiciones autóctonas, a su envidiable organización, a su férrea defensa de sus territorios, que por tanto tiempo les ha pertenecido desde los albores de nuestra historia precolombina, a su deseo fehaciente de permanecer al margen del conflicto armado que nos abruma hoy en día, en fin, a su determinación política de conservar su propia identidad y dignidad, por encima de cualquier evento o circunstancia.
Y es precisamente ese conjunto de factores anteriormente citados, los que determinan que hoy en día sean colocados en la mira de los grupos ilegales que no respetan sus condiciones como seres humanos y peor aún, de los legales que tras las sombras van maquinando planes de exterminio, bajo la mirada fría de los entes gubernamentales en general.
Para sustentar la situación anterior, recordemos la opinión del relator especial de la ONU para los pueblos indígenas, James Anaya, en su visita al país hace algunas semanas: “La situación de los derechos humanos de los indígenas en Colombia es grave, crítica y profundamente preocupante”. El mismo relator, analizó la situación actual de los indígenas caucanos, concretamente los del pueblo Nasa, cuando son perseguidos y asesinados por el solo hecho de no tomar partido en el conflicto armado y por protestar al reclamar sus derechos territoriales y de acuerdos con el gobierno.
La circunstancia anterior con respecto al conflicto, condujo a la decisión de la Corte Constitucional, según la cual “se los señala individual y colectivamente, de manera arbitraria e infundada, de ser colaboradores del grupo armado opuesto o de la Fuerza Pública” (Auto 04 de 2009), siendo el concepto mas atinado de la realidad que enfrentan nuestras etnias indígenas día a día, momento a momento, segundo a segundo.
Y qué tal el aterrador panorama indígena: ocho indígenas asesinados en las dos últimas semanas, 63 en este año, el doble de asesinatos en este semestre en comparación con el primer semestre del año anterior, 30 etnias en riesgo de exterminio cultural o físico, según el último censo el porcentaje de indígenas que pasa hambre es tres veces mayor que el de mestizos, niños indígenas que mueren por desnutrición, etc., etc. Por esto, la cuestión indígena nos debe tocar el corazón y solidarizarnos con ellos, porque son nuestros hermanos de sangre y nuestros compatriotas.
¡ASÌ NO, SEÑOR CABALLERO!
Con mucha extrañeza, el pasado domingo 27 de septiembre del presente año, leímos en El País, en su sección de opinión, la columna de Antonio José Caballero titulada “Quilichao, tierra de nadie”, y a decir verdad, primero me tuve que frotar los ojos varias veces para comprobar si había leído mal y en vez de leer “tierra de nadie”, estaba leyendo “tierra de todos”, pero no, allí estaba la fatídica palabra que no corresponde a la verdad ni por un céntimo, llevándonos a todos los quilichagueños al ostracismo y a la vergüenza nacional, sabiendo que él se cataloga como un quilichagueño más, pero no lo demuestra, porque si yo soy de un determinado pueblo o ciudad, no tengo derecho a denigrarlo, así tenga los problemas que tenga, porque sabemos que no todos somos culpables de ello y merecemos respeto y consideración. Es la misma situación que se suscita con los colombianos en el exterior, cuando nos catalogan como mafiosos, guerrilleros y paramilitares, sabiendo que así no es, porque a Dios gracias, según la consabida frase “los buenos somos más” y por culpa de esos pocos colombianos que han extraviado el camino, a nuestro bello país, “el mejor vividero del mundo” lo han vapuleado y escarnecido sin cesar, resurgiendo siempre cual ave Fénix.
Volviendo al tema que ocupa esta columna, es verdad que en nuestro querido Santander de Quilichao, hay problemas sociales de diferente índole, producto de una sociedad en pleno auge, que avanza hacia un futuro promisorio, cuando pasamos de ser un pueblo bucólico a una ciudad intermedia, que poco a poco va despertando de un largo letargo social. Las situaciones sociales descritas por Antonio José son típicas de cualquier ciudad pequeña, lo cual no quiere decir que las autoridades o los entes respectivos estén de brazos cruzados y se hagan los de la vista gorda y que en Santander de Quilichao no haya ni Dios ni ley para enfrentar las dificultades.
Pienso que Antonio José fue muy radical a la hora de escribir su columna e inclinó demasiado la balanza hacia el lado problemático. Somos todavía una ciudad decente, con valores culturales destacados, con unas instituciones políticas, sociales y educativas de prestigio, con medios de comunicación al servicio de la comunidad, con ciudadanos de bien que se esmeran en el trabajo diario, con jóvenes que se preocupan por estudiar y salir adelante, con deportistas que día a día se esmeran en ser los mejores, con eventos culturales de alta calidad, con las famosas caravanas de la alegría, con sus ferias tradicionales, con los encuentros de melómanos, con los mega-proyectos de la administración municipal, en fin, Santander de Quilichao brilla con luz propia, navega bien en medio de las dificultades y se perfila como una de las ciudades promisorias del norte del Cauca y del suroccidente colombiano. Señor Antonio José, con todo el respeto que usted se merece por ser un buen periodista, todavía somos TIERRA DE ORO, TIERRA DE LOS SAMANES Y TIERRA DE TODOS.
IMPRESIONES DE UN QUILICHAGUEÑO 2009
POR LIC. JAVIER ENRIQUE DORADO MEDINA
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IMPRESIÒN A: VÀNDALOS EN EL CENTRO
Por informaciones fidedignas de algunos habitantes del centro quilichagueño, específicamente del sector de la carrera 9 entre calles 4ª y 6ª, se quejan y con razón, de la inseguridad por culpa de algunos vándalos, a quienes no le importa hacer y deshacer a su amaño, puesto que a determinadas horas de la noche tiran piedras contra los ventanales de algunas casas, con la natural zozobra que esos hechos producen. También han sucedido situaciones parecidas en el barrio Los Samanes. Pasamos esta información a las autoridades policiales para que vuelva la normalidad a esos sectores.
IMPRESIÒN B: FELICITACIONES A JORGE GIRALDO Y SU PERIÒDICO ABeCé-NOTICIAS
Los quilichaguelos y los nortecaucanos nos debemos sentir satisfechos por la presencia y acción comunicadora de varios medios periodísticos tanto escritos como televisivos, virtuales y radiales, que sacan la cara por la comarca y son ejemplo de profesionalismo y dedicación, al servicio de la comunidad. En la presente ocasión, congratulamos de corazón al doctor Jorge Giraldo por el cumpleaños número 17 de su periódico ABeCé-Noticias, augurándoles muchos éxitos en el futuro, en medio de las afugias que toca hacer para sacar adelante un periódico en nuestro medio local. Buen viento y buena mar, colega Giraldo.
IMPRESIÒN C: LA CARRERA 13, MUY DESORDENADA
La famosa carrera 13 o vía Panamericana, adolece de una falta de control en el tráfico vehicular, lo mismo que de un desorden en la parte peatonal, especialmente los días de mercado. En cuanto a la primera falla, se tiene la desobediencia de algunos conductores al no acatar las señales de tránsito, como por ejemplo, en el cruce peligroso de la 13 con 7ª, justamente donde hay un semáforo, el cual parece que se hubiera colocado de adorno, porque olímpicamente no se le hace caso, en especial por algunos conductores de motos, quienes hacen la U (no la universidad), a pesar de que allí existe una señal de tránsito que ordena no hacerlo. Y qué tal la bellaquería que hacen otros desadaptados, cuando en vez de parar atendiendo el color rojo del semáforo, siguen derecho y hasta le imprimen más velocidad para demostrar que son unos campeones… de la muerte.
La segunda falla consiste en el parqueo sobre el andén de muchas motocicletas, que obligan a los peatones a bajarse sobre la vía, con las obvias consecuencias. Y qué tal lo que observé el sábado 10 de octubre a las 10 y 45 a.m., un colectivo vacío de Transcaloto, cómodamente “parqueado” sobre el andén. Hace falta más presencia de las respectivas autoridades de control vial en esa vía.
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