CON RABIA EN EL CORAZON


En uno de los periódicos de la capital el país, uno de sus periodistas pretendió a través de máximas como mitos y realidades de los indios del Cauca, para desvirtuarles o desvalorizar sus luchas, la publicación de una serie de mentiras o verdades a medias, que en algunas ocasiones son peor que las mentiras plenas, porque las gentes le dan alguna credibilidad. Según este personaje los indios tienen más tierra que los mestizos, que históricamente los desalojaron de las mismas; pero lo más sorprendente aun, es que manifiesta que los negros son los mayores propietarios de tierras, después de los indios en el departamento del Cauca.
¿Habrase visto semejante mentira, cuando las fincas de los negros en Puerto Tejada, Guachené, Miranda, Corinto, Villarrica, Padilla, Suárez o Buenos Aires, son minifundios? Porque se miente y se informa de esa manera tan descarada y falaz. ¿Cuantos ingenios tienen los negros del norte del departamento del Cauca? Los cuales en términos étnicos pueden constituir el 80% de esa etnia en el norte de ese departamento. ¿Cuántas son las haciendas de los patianos, en el sur del departamento? solo minifundios.
Quizás el sesgado periodista de El Espectador quiso decir que las comunidades negras son las dueñas de las propiedades colectivas de la costa pacífica caucana (Guapi, Timbiquí y López del Micay), pues le quiero decir al despistado escritor o columnista que se trata de terrenos selváticos que antes eran de la Universidad del Cauca y de la Universidad del Valle y las cedieron a estas comunidades porque para desarrollarlas necesitan billones de dólares, para maquinaria pesada, energía, tecnología para poderlas domeñar, aunque me temo que cuando lo logren le suceda lo mismo que con la palma africana del Urabá antioqueño.
Para que tenga una visión más concordante con la realidad, ese opinador capitalino, en el Cauca hay aproximadamente 20 municipios con población igual o superior al 80% de población negra o afrodescendiente y el promedio de tenencia de tierra no supera la de un acre; las tierras planas aptas para la agricultura del norte del Cauca no son propiedad de negros, aun cuando si son los corteros de caña de estos ingenios; las grandes haciendas del Valle del Patía no son de negros, aun cuando si son los vaqueros de ellas. Y las propiedades colectivas de la costa pacífica, están ahí, sin recursos, ni interés específico del Gobierno en realizar acciones afirmativas con estas comunidades, por lo tanto sin poderlas cultivar o domar, porque sin recursos “ni mi Dios con piones”.
Si pretenden respaldar los secesionistas planteamientos de su senadora Valencia, en el sentido que en el Cauca hay que hacer dos departamentos: uno para los blancos y mestizos y otro para los indios, no se olviden de incluir un departamentico para los negros, pues somos más del 25% de la población de ese departamento.
Solo me resta manifestarle que estoy dispuesto acudir a cualquier foro, documentos en mano, para demostrarles que son unos mentirosos.



