Con la fórmula Cepeda-Quilcué el Cauca gana con cara y sello


Por: Felipe Solarte Nates
Falsa disyuntiva le proponen a los caucanos, al preguntarles: ¿si prefieren una presidenta o una vicepresidenta? por tener Paloma Valencia raíces en el Cauca, al ser nieta del expresidente conservador Guillermo León Valencia -en su gobierno uno de los mayores enemigos de la Reforma agraria- y Aida Quilcué, nativa de Tierradentro y de las comunidades indígenas, que desde los años 70 del siglo pasado, se fortalecieron unidos alrededor de la recuperación de las tierras de sus antiguos resguardos y en defensa de su lengua y Cultura.
Sin duda, que es significativa su escogencia como fórmula vicepresidencial, en momentos en que todas las regiones del país, -donde nunca hicieron presencia las entidades del Estado-, avanza una colonización desbordada que violentamente desaloja y desplaza a los pueblos indígenas, impulsada por diferentes grupos armados (autoproclamados de izquierda o derecha) que incendian y talan miles de hectáreas en la Amazonia y sin control abren carreteras, al igual en las selvas del Pacífico, en el Catatumbo, para dedicarlas al cultivo y procesamiento de coca, minería ilegal, ganadería, etcétera, etcétera.
Pesó la trayectoria de Aida Quilcué, como temprana y permanente lideresa de sus comunidades en la lucha por los derechos y víctima de la violencia promovida por los grupos políticos tradicionales y hacendados en desacuerdo con la devolución de las tierras de los resguardos que les fueron despojadas siglos atrás.
Hace años su esposo fue asesinado en un retén militar. Pero también la han perseguido grupos armados que se autoproclaman de izquierda y luchadores por la “liberación del pueblo”. Hace poco fue retenida por las disidencias de las FARC, acusadas de genocidio contra el pueblo nasa, debido al permanente asesinato de sus médicos tradicionales y líderes espirituales, de gobernadores de sus cabildos, dirigentes de organizaciones como la Guardia Indígena, del CRIC y del masivo reclutamiento de menores.
Pero si en el Cauca, quieren demeritar el peso de Quilcué como aspirante a la vicepresidencia comparándola con la candidata a la presidencia Paloma Valencia Laserna, hija de caucano con madre tolimense y criada en Bogotá, olvidan que Iván Cepeda tiene arraigadas raíces caucanas y payanesas y en su presidencia Popayán y el departamento saldrían ganadores.
Si se trata de considerar sus raíces familiares hay que recordar que Iván es nieto de los propietarios de la famosa Foto Vargas de Popayán, su padre el asesinado senador Manuel Cepeda Vargas, inició estudios de Derecho en la universidad del Cauca, es sobrino de la exrectora del Colegio Mayor del Cauca, Ruth Cepeda Vargas, de la poeta Gloria, que fue columnista de el periódico El Liberal, otros medios y autora de varios libros; de la médica Stella, quien lo acompañó en el lanzamiento de su candidatura en Pasto y durante años fue profesora del departamento de Patología, de la facultad de Medicina de la universidad del Cauca.
Lo importante no son sus lugares de nacimiento. Se trata de que hagan algo por su región y el país cuando llegan al poder.
Durante décadas la variante Timbío-El Estanquillo, estuvo más de 50 años engavetada en los archivos del ministerio de Obras; mientras los sucesivos presidentes, ministros de Hacienda y directores de Planeación Nacional priorizaban obras en las regiones más ricas del país, con mayor representación parlamentaria y cuotas en los ministerios y altos cargos en entidades descentralizadas.
Sólo el gobierno de Petro y la gestión de gremios y políticos que lo acompañaron en el Cauca se desengavetó, estructuró y actualizó el proyecto para construirlo con doble calzada desde Popayán y se adjudicó para construirlo en seis años con una inversión de 8.8 billones, lo que permitirá mejorar la comunicación del centro y occidente del país, con Nariño, Putumayo, Ecuador y Suramérica.
Paloma Valencia, como senadora de oposición demandó las reformas pensional y laboral y se opuso al trámite de la Jurisdicción Agraria y la reforma a la Salud.
Hay que reconocerle a Paloma Valencia que puede dialogar con sus contradictores y es amiga y respeta a Aida Quilcué, pues fueron compañeras en la Comisión de Paz, del Senado.
Pero indudablemente con la fórmula Cepeda-Quilcué el Cauca juega con cara y sello, y a pesar del recrudecimiento de la violencia trabajarán por consolidar la paz entre diferentes grupos étnicos y armados, y de acuerdo con los gremios productivos buscar el desarrollo equilibrado de la producción y mejora de las condiciones de vida materiales y espirituales de la mayoría de la población de la región y el país.



