Comunidades indígenas se declaran en asamblea permanente tras ataque armado en finca liberada
La calma en la finca La Península, un predio clave en el proceso de Liberación de la Madre Tierra, se rompió abruptamente en la tarde de este sábado 26 de julio de 2025. Las comunidades indígenas, que desde hace más de cinco años han venido recuperando y trabajando esta tierra, se declararon en asamblea permanente tras un ataque armado que dejó varios liberadores heridos por arma de fuego.
La información, proveniente directamente desde este punto de liberación, señala que personas afrodescendientes, presuntamente acompañadas por «pandillas de sectores como Guachené, Puerto Tejada, entre otros,» irrumpieron de forma violenta en el lugar. Este acto de agresión ha encendido las alarmas en un territorio ya marcado por complejas dinámicas de conflicto.
La finca La Península es uno de los predios, junto a Guayabal, Oasis y Altamira, que las comunidades indígenas han venido recuperando con esfuerzo y persistencia. En ella se han establecido comuneras y comuneros de territorios como Toribío, Tacueyó, San Francisco, Huellas Caloto, Toez Caloto y López Adentro. Allí, han permanecido organizados, sembrando, cuidando y resistiendo colectivamente, consolidando un proceso de arraigo y producción.
La denuncia desde el punto de liberación es clara y contundente: algunos consejos comunitarios afro están exigiendo ahora el 50% de la tierra liberada. Un reclamo que, según las comunidades indígenas, surge a pesar de no haber participado activamente en el proceso de lucha, ocupación ni defensa del territorio. «Nosotros ponemos el cuerpo, la palabra y el trabajo. Ellos esperan que los indígenas liberemos la tierra para luego pedir la mitad. Eso no es justo y por eso seguimos firmes», expresaron los liberadores de la madre tierra, evidenciando una profunda sensación de injusticia y desequilibrio.
A pesar de que en el pasado ha habido intentos de diálogo para abordar estas tensiones, estos espacios no han tenido continuidad ni cumplimiento. Esta falta de compromiso ha generado una escalada de conflictos, a pesar de que en otros puntos de liberación del norte del Cauca se han firmado más de 40 acuerdos entre comunidades indígenas y afro. Sin embargo, la mayoría de estos pactos han sido incumplidos o desconocidos por quienes, denuncian, no respetan los procesos organizativos y la autonomía territorial.
En este momento, las comunidades mantienen la asamblea permanente en La Península, mientras las autoridades de los territorios indígenas se desplazan para brindar acompañamiento y respaldo. Desde el punto de liberación, se hace un llamado urgente a las comunidades vecinas para que lleguen a respaldar el proceso y a las autoridades de Cxhab Wala Kiwe, para que se pronuncien y acompañen esta crucial lucha por la liberación de la madre tierra. La situación en Caloto es un reflejo de las tensiones latentes que requieren una atención urgente y una solución que respete los derechos y el trabajo de quienes han puesto su vida por el territorio.
Imágenes:Tejido de Comunicación ACIN