Comunidad quilichagueña rechaza la violencia desmedida

Comunidad quilichagueña rechaza la violencia desmedida
Con profunda consternación y enérgico rechazo, por solicitud de dirigentes cívicos de diversos sectores, Proclama del Pacífico expresa su más vehemente condena ante los recientes actos de violencia que han sumido en el pánico al municipio de Santander de Quilichao.
La jornada de este miércoles 16 de abril ha estado marcada por la barbarie. En horas de la mañana, dos explosiones sacudieron nuestra ciudad. La primera, con un saldo trágico de un fallecido, el señor Míller Balanta Molina, varios heridos y significativos daños materiales, tuvo como blanco las instalaciones de la Compañía Energética de Occidente (CEO), ubicada en la calle 5° del barrio San José. A escasos metros, un segundo artefacto detonado por control remoto hirió levemente a dos personas, entre ellas un suboficial del Ejército, extendiendo la zozobra y evidenciando la premeditación de estos ataques.
Estos hechos execrables no son aislados. Con dolor recordamos el reciente hallazgo, el martes 15 de abril en Potrerito, Jamundí (Valle del Cauca), del cuerpo sin vida del soldado profesional Julio César Vásquez, quien había sido vilmente secuestrado el pasado 7 de abril en la vereda San Antonio de este mismo municipio. Las primeras investigaciones señalan a integrantes de la estructura Jaime Martínez, grupo armado organizado residual vinculado a las disidencias de las Farc lideradas por alias Iván Mordisco, como responsables de este cruel secuestro y posterior asesinato.
La escalada de violencia que hoy lamentamos se inscribe en un contexto de creciente inseguridad que azota a Santander de Quilichao. La población civil vive con temor constante, y los miembros de la fuerza pública enfrentan una amenaza directa, como quedó evidenciado en el escalofriante video difundido por disidencias de las Farc, quienes, con un lenguaje desafiante y amenazante («Tombo que veamos, no respondemos»), intentaron mostrar un control territorial que rechazamos con firmeza. Estas imágenes fueron atribuidas a hombres de la estructura Dagoberto Ramos del Estado Mayor Central, comandado también por alias Iván Mordisco.
La situación es alarmante, marcada por secuestros y extorsiones que vulneran la integridad y la libertad de los habitantes. La propia Compañía Energética de Occidente ha manifestado su profunda preocupación, señalando que «estos hechos enlutan a nuestro sector, afectan el bienestar de las comunidades y atentan contra el desarrollo y la estabilidad de nuestro departamento».
Alzamos nuestra voz con indignación y exigimos a las autoridades competentes una respuesta inmediata y contundente para esclarecer estos actos terroristas, llevar a los responsables ante la justicia y garantizar la seguridad y la protección de la población civil en Santander de Quilichao y en todo el norte del Cauca.
Hacemos un llamado urgente a los organismos de Derechos Humanos para que mantengan una vigilancia activa sobre la grave situación humanitaria que se vive en nuestra región. La vida y la tranquilidad de nuestros ciudadanos no pueden seguir siendo víctimas de la barbarie y la impunidad.
La situación de seguridad en Santander de Quilichao nos duele profundamente y no puede, ni debe, seguir siendo parte de una estadística más. Exigimos acciones concretas y efectivas para restaurar la paz y la esperanza en nuestro territorio.
Santander de Quilichao se merece paz y seguridad.
Comité de Seguridad y Paz de Santander de Quilichao



