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Viernes, 2 de octubre de 2026
jueves 29 junio, 2017 a las 5:06 pm

COLOMBIANITO

Colombianito 2

Adriana Restrepo Leon
No soy crítica. Soy lectora.
Hoy les vengo a hablar de lo que me dejó…

COLOMBIANITO
Dagoberto Salazar Santa

Seguramente los quilichagüeños tienen a bien saber que el querido Dagoberto – Dago – Salazar (qepd), además de ser abogado, buen conversador, dueño de “Mi Comia” y de la berlina que volteaba por todas partes, dedicaba también gran parte de su vida a inmortalizar vivencias y sentimientos con la pluma en el papel, para que sus conocidos y coterráneos conocieran estas historias reales y crudas que plasmó en sus libros. ¿Usted los ha leído?

Inicialmente escribió poesía, la mayor parte de las veces evocando profundos sentimientos inspirados por el mar o su recuerdo, luego, se lanzó a contarnos la historia de Colombianito, una novela con el nombre de su protagonista, quien tuvo varias veces la oportunidad de iniciar una nueva vida, siempre deseando dejar el pasado atrás con sus errores, lo que muchos deseamos, pero no basta con el deseo, porque los cambios se deben engendrar conscientemente en nuestro interior, pero Colombianito estaba solo, no tuvo quien le hablara de conciencia, de paciencia ni de Dios, la fe estaba puesta en sus armas y estas nunca le fallaron. Colombianito contó más muertos que hijos ¡de los que tuvo seis!

A pesar de narrarnos una vida salpicada por la desventura y la violencia, basada en hechos reales, la lectura se suaviza con la prosa de un Dago que aún no olvidaba sus versos poéticos a la hora de escribir una novela; cuenta con detalles muy valiosos para quienes conocen el bogar de los potrillos y cayucos en el Pacífico colombiano, quienes reconocen la labor de pescadores que se aventuran a mar abierto únicamente con el cielo sobre ellos y por debajo el mar infinito y quienes han tratado una vida entre navegantes y pescadores en los puertos como Buenaventura.

Ahora debemos conformarnos con leer sus libros, porque ya no podemos ir a “Mi comia” y escuchar a Dago contar sus historias en un ambiente de tango, mar, poesía y recuerdos de reclusos de una prisión que ya no existe, pero que alguna vez alzó sus muros con barrotes en medio del paraíso, reuniendo ante su apurado director, nuestro escritor, estas historias que no dejó morir arrinconadas en el olvido.

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