Por Sonia Liliana Godoy B.
Especial para Proclama del Cauca
[email protected]
Como un hecho terrorista que atenta contra la movilización indígena, catalogó el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, la explosión de un carro bomba en el sector de Mandivá; vía Panamericana, Santander de Quilichao, Cauca, ocurrido la madrugada del martes.
Mediante comunicado rechazaron estas acciones que dejaron 5 comuneros heridos pertenecientes al resguardo de Guadualito en el Norte de Cauca.
De igual forma, lanzaron la alerta a la opinión pública nacional e internacional para que dichas acciones violentas no sean excusa para frenar y reprimir su derecho a la protesta y movilización en el marco de la Minga Indígena y Social que inició el pasado lunes 14 de octubre.
Luis Fernando Arias, Consejero Mayor de la Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC en diálogo con La Otra Orilla.co indicó que “el movimiento indígena se moviliza con el fin de plantear puntos de orden político y reivindicativo; asociados a temas económicos, de paz, autonomía territorial, política y administrativa que han venido reclamando tiempos atrás”.
Arias es consciente de que la movilización que realizan las 44 organizaciones regionales de pueblos indígenas en todo el país es un hecho político que pretende convocar a la sociedad colombiana para replantear verdaderamente el modelo económico con el fin de resolver los problemas estructurales que afronta el país.
“Aquí lo que hay son paños de agua tibia en temas fundamentales como la extranjerización de la tierra, la minería y los agro-combustibles, exigimos que se trace de nuevo el horizonte para los excluidos de este país”: Arias.
Por su parte, Feliciano Valencia, líder indígena, a través de su cuenta en twitter ha dicho que el Gobierno oferta la llegada de ministros al Cauca, pero que las comunidades esperan es al presidente de la República.
Minutos antes había escrito: “los pueblos indígenas y populares lo esperamos con RESPUESTAS, señor Presidente Juan Manuel Santos, usted ya sabe lo que necesitamos”.
La expectativa en el país por lo que pueda ocurrir, crece. Se cierra el tercer día de Minga Nacional con el reporte que entrega la ONIC: un balance de 18 heridos, 2 desaparecidos y 3 retenidos tras la confrontación entre el Escuadrón Móvil Antidisturbios, ESMAD e indígenas de La Organización Regional Indígena del Valle del Cauca, ORIVAC, que se concentraban en el sector de La Delfina, vía Cali – Buenaventura.
Entre tanto en Cauca, se lanza el ultimátum al Gobierno nacional para que haga presencia el día de hoy, jueves, y atienda las peticiones de los sectores en Minga. Aquí se habla de tres tulpas activadas (puntos de concentración) en diferentes partes del Departamento, inclusive se avisa de una cuarta que está por abrir, en el norte.
No obstante, el centro de trabajo político y organizativo para el Cauca y demás comunidades del país sigue siendo La María Piendamó, punto de diálogo y negociación.
Las razones de la movilización
La grave situación que afrontan como pueblos indígenas los ha llevado a declararse en Minga indefinida en defensa de la vida, el territorio, la soberanía y la autonomía.
A solicitar que FARC y Gobierno Nacional no suspendan, ni se levanten de la mesa de diálogo, en tanto no hayan puesto fin al conflicto armado.
Que esta Minga es un proceso de continuidad y solidaridad con los sectores agrícolas y populares que ven amenazada su producción y trabajo.
Que la Guardia Indígena es el mecanismo de control de los pueblos originarios, y es ella la encargada de legitimar su derecho a la protesta.
Así están definidos los 5 puntos de exigencia en la agenda que esperan sea atendida por el Gobierno Nacional: 1. Derechos humanos, conflicto armado y paz. 2. Territorio. 3. Política minero energética del país. 4. Política económica y agraria colombiana. 5. Autonomía política, jurídica y administrativa.




