Camino del exilio
Atrás quedaba la pesadilla de la guerra
Ahora empezaba la pesadilla del exilio
Ian Gibson
I
¿Es Antonio Machado
el hombre que remonta la frontera
con la madre
colgada en la cintura
casi de sueño
casi
de madera crujiente?
II
Allá quedó
la vena “azul y plata”
que lo abrochó sereno
se untó de tierra
se midió el camino
viento que muerde
sábanas ajenas.
Gotea España
sólo los más viejos
se quedarán para contar la historia.
Cañón adentro
luto del olivo
terrones
hojas secas.
II
Punto final
maestro del silencio
soriano y cordobés
castellanía
de buena levadura…
Ya están aquí
los lobos
con la cara tapada.
¡Al exilio
el músculo que piensa
la idea que trabaja!
¡Fuera
los hombres numantinos
las mozas de Baeza
los niños y las niñas
donde amanece
España!
IV
No son las manos
que lo sembraron
para luna nueva
tampoco la zaranda
de los primeros pasos.
Ahora no hay caminos
caminante…
Lleva a cuestas
los patios andaluces
las torres cordobesas
amores como lámparas
votivas
el olor de los libros
y la tierra.
Son los huesos del padre
el caminar de frente
equipaje del alma
que no cabe
en ninguna maleta.
V
Dulce varón ungido
con la señera plenitud del verso
no parió tu manzana
este podrirse como un árbol viejo.
En el viento los perros cazadores.
Camino del infierno
será semilla ciega
en campo ajeno.
VI
Empezó a oscurecerse
desde adentro
saldo en rojo
vacío
piedra suelta.
Bordón
para el errante
que no caminará
por mucho tiempo.
Un manotazo
lo borró del espejo.
Gloria Cepeda Vargas
Leer más…



