Burlas a Duque


Burlas a Duque
¡Qué maluco ser personaje público! La mirada no perdona error, y entonces la caricatura y la burla cobran su revancha.
¿Cuántos de nosotros somos enciclopedia, cuántos conocemos los pormenores de una página histórica para no quedar entre críticas y señalamientos?
Está bien; el presidente Duque debió prepararse mucho mejor para su rol con los norteamericanos. Pero no comparto tanto requerimiento y exigencias hechas al momento, tanta burla maluca por lo sucedido.
No soy nada duquista y no me gusta este gobierno. Quisiera ver al joven presidente Duque corrigiendo posturas y determinaciones de este mandato comprometido con manoseos corruptos, que comete equívocos nada democráticos y medidas antipopulares, y quisiera verlo menos en vitrinas internacionales que le hieren los talones en la cuesta de la popularidad. Y, claro, debe ser más prudente con sus tablados donde su dignidad se exponga.
Que haya dicho lo expresado del gran país del norte… Hmmmm… olvidemos ese asunto, aunque, claro, dejó una vez más en cuestión su linaje diplomático ante el mundo.
Todos somos vulnerables en nuestra dimensión humana, proclive al error.
Nadie es guardián fiel de miles de detalles y más, que sobrepasan el círculo de nuestro conocimiento personal.
¡Qué maluco ser personaje público!
No hay como la serenidad que otorgan la renuncia, el anonimato y el buen retiro.
**RVQ**



