La situación obedece a la intensidad del Fenómeno del Niño, que ha reducido de forma sostenida las precipitaciones en la región y expuesto la fragilidad del sistema hídrico del distrito. La Alcaldía confirmó que ya se implementan medidas de emergencia: distribución por carrotanques, campañas de uso racional y evaluación de fugas estructurales en la red de distribución.
El descenso en los niveles afecta tanto a la zona urbana como a las áreas rurales conectadas a la red. Según la Oficina de Gestión del Riesgo, el 80 % del suministro actual depende directamente del Escalerete, lo que agrava el impacto ante una sequía prolongada.
Además del monitoreo constante, se evalúa la posibilidad de incorporar fuentes alternas y acelerar reparaciones pendientes en bocatomas y tuberías.
La vulnerabilidad expuesta por este episodio obliga a replantear la gestión integral del recurso hídrico en Buenaventura.